SANTO DOMINGO.– El director de Habilitación del Ministerio de Salud Pública confirmó este miércoles que Emmanuel Hernández, el hombre que practicó la liposucción a Rebeca Brizar, de 37 años, quien falleció horas después del procedimiento en una clinica de Santo Domingo Este, no es médico, sino barbero.
La revelación forma parte de las investigaciones sobre las presuntas irregularidades detectadas en el centro Obesidad y Antienvejecimiento, donde se realizó la intervención.
El director de Habilitación del Ministerio de Salud Pública, Juan Gerardo Mesa, explicó que Hernández trabajó anteriormente junto a un reconocido cirujano plástico, pero fue desvinculado.
"El señor Emmanuel Hernández, cuya profesión es barbero, trabajó con un médico muy prestigioso del área de cirugía plástica, que tiene una consulta debidamente habilitada y es miembro de la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica. De allí fue despedido porque cruzó los límites dentro de ese establecimiento de salud", declaró el funcionario.
Mesa informó que la Dirección de Habilitación realizará un levantamiento en la clínica durante esta semana y recordó que el establecimiento tampoco contaba con la habilitación correspondiente para operar.
El funcionario advirtió categóricamente que "lo barato sale caro" al referirse a la proliferación de clínicas clandestinas operadas por personas que hacen cursos muchas veces online y enfatizó que la ciudadanía tiene la corresponsabilidad de "validar si el médico tratante está certificado por el MESCYT para la especialidad que ejerce" antes de someterse a cualquier intervención invasiva.













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