SANTO DOMINGO.-Los grandes desastres que están ocurriendo en la naturaleza, en su mayoría fruto de las actividades antrópicas, invitan a una vida más amigable con los recursos naturales.
Una señal clara la envía el fenómeno de El Niño, caracterizado por un calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico tropical y que, generalmente, aparece cada 3 o 4 años y puede prolongarse entre nueve y doce meses, aunque en determinadas circunstancias abarca hasta dos años y, excepcionalmente, entre tres y cuatro, dependiendo de diferentes factores ambientales regionales.
Largas sequías
A este ciclo, Osiris de León, ingeniero especialista en geociencias, sismicidad y prevención de desastres, relaciona las altas temperaturas, resequedad del aire por disminución del contenido de vapor de agua, aumento de los vientos cortantes en altura, disminución de los fenómenos meteorológicos convectivos, la disminución de las lluvias y largas sequías.
Estas combinaciones derivan en sequías que afectan acueductos, canales de riego y producción de agroalimentos en la cuenca del Atlántico, principalmente en las Antillas Mayores (República Dominicana), Antillas Menores, península de Yucatán, Centroamérica, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Bolivia, partes de Estados Unidos y África.
Sistema climático
Para el experto, El Niño y La Niña representan fases opuestas del sistema climático conocido como ENSO.
El Niño tiende a elevar las temperaturas y reducir las lluvias y actividad convectiva en el Caribe, como parte del Atlántico, y La Niña suele favorecer una mayor humedad, precipitaciones intensas y mucha actividad atmosférica en el verano y otoño.
Caso Nepal y el Himalaya
“El calor extremo de este verano 2026, el cual puede ser catalogado sin precedentes, y que había sido advertido desde el segundo trimestre de este año, ha traído inestabilidad en grandes regiones del planeta Tierra, especialmente en zonas frías por su altura topográfica, los Himalayas, donde hubo un derretimiento parcial y un trágico colapso de un gigantesco bloque de hielo glaciar en el macizo de Langtang, en la frontera entre Nepal y el Tíbet”, comentó De León, presidente de la Comisión de Supervisión de Infraestructuras Públicas ante el Cambio Climático.
































