El embajador Mike Waltz, representante de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, respaldó este lunes la posición de República Dominicana de considerar la crisis de Haití una amenaza para su seguridad, al advertir que el avance de las bandas criminales, el tráfico de armas y el narcotráfico no puede quedar confinado dentro del territorio haitiano.
Durante una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas dedicada a la situación de Haití, Waltz sostuvo que el Gobierno dominicano evalúa correctamente el peligro que representa el deterioro del país vecino, debido a la capacidad de las organizaciones criminales para extender sus operaciones hacia otras naciones del Caribe.
La intervención del diplomático estadounidense colocó en el centro del debate una preocupación planteada durante años por las autoridades dominicanas: la crisis haitiana dejó de ser exclusivamente un problema interno y se convirtió en una amenaza regional con consecuencias directas para la República Dominicana, único país que comparte una frontera terrestre con Haití.
AGENCIAS
































