Nueva York.- El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) cerró este viernes en 90,9 dólares por barril tras la exigencia del presidente estadounidense, Donald Trump, de la “rendición incondicional” de Irán, lo que aumentó los temores de un conflicto prolongado que afecte al suministro global de energía.
El WTI subió un 12,21 % respecto al cierre de ayer, o 9,89 dólares, y en el acumulado de la semana avanzó un 35,63 % sobre el cierre del pasado viernes, cuando terminó en 67,02 dólares por barril, lo que supone la mayor subida semanal desde 1983. Las previsiones de que la guerra en Oriente Medio, que estalló el sábado tras el ataque de EE.UU. e Israel contra Irán, siga adelante ha provocado en los últimos días grandes subidas en el precio del petróleo.
Se trata de una de sus mayores subidas semanales desde la fuerte volatilidad registrada en 2020 durante la pandemia de la COVID-19, reflejando el temor de los mercados a una interrupción prolongada del suministro.
Según analistas de JPMorgan, el mercado está pasando de considerar un “riesgo geopolítico puro a lidiar con una interrupción operativa tangible”, señaló Natasha Kaneva, jefa de investigación global de materias primas de la firma, en una nota a abonados.
Otros expertos han proyectado que, si el conflicto continúa, los precios podrían acercarse o incluso superar el nivel de 100 dólares el barril en las próximas sesiones.
La principal preocupación vinculada con este conflicto para el mercado del petróleo es una interrupción del comercio en el estrecho de Ormuz, controlado por Irán, el único paso marítimo que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico y por allí circula el 20 % del crudo mundial.
Pese a que Irán negó este jueves haber cerrado el estrecho, la Guardia Revolucionaria avisó de que los mercantes que pasen por allí “podrían ser atacados o hundidos".













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