Santo Domingo.-El Seguro Nacional de Salud (Senasa) estaba sumido en el desorden. En un caos operativo y organizacional que afectó la estabilidad de la institución y su capacidad de responder a sus compromisos financieros, pero que, al mismo tiempo, prodigó beneficios económicos millonarios a terceros que ahora están siendo investigados por el Ministerio Público.
Un informe de mayo de 2025, elaborado por la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril) constató en el Senasa: debilidades estructurales, fallas en la gestión de las autorizaciones médicas, carencia de protocolos esenciales en procesos de autorizaciones médicas o de contrataciones, procesos de compras informales, licitaciones cuestionadas, un sistema informático fragmentado, procesos de pagos calculados de forma manual y un trato preferencial a centros privados que, a través de distintas modalidades, accedieron a recursos millonarios de los que muchas veces no rindieron cuentas.
El documento, obtenido bajo el amparo de la Ley 200-04, sobre Libre Acceso a la Información Pública, da cuenta de un proceso de inspección, vigilancia y control sobre la ARS Senasa, “motivado por las inconsistencias detectadas en los reportes financieros administrativos remitidos por la institución”.
Desde hacía meses las noticias sobre las operaciones en el Senasa alertaban. Los llamados de atención e incluso los procedimientos de sanción del órgano regulador no obtuvieron resultados. Por aquellos días, nos reveló una fuente, “Senasa obstaculizaba el acceso a los datos requeridos por autoridades de diferentes ámbitos”.
Tras muchas e infructíferas reuniones y solicitudes de datos, un equipo técnico, incluidos algunos miembros del Consejo de la Seguridad Social, llegaron al Senasa y se instaló en las oficinas claves. “Creíamos que estaban dedicados al despacho de las actividades diarias”, dijo un empleado del Senasa bajo reservas de su identidad.
En realidad, y así lo establece el informe, “se realizó una auditoría integral de carácter transversal, que abarcó procesos vinculados a la tecnología de la información, análisis actuarial, aspectos legales, administración financiera y gestión de salud”.
El equipo tuvo acceso a documentación requerida en directo a los responsables de departamentos: “Ellos pedían todo tipo de cosas de nuestros archivos”, comentó uno de los trabajadores.















.jpeg)



















