La tarde del sábado los Medias Rojas de Boston despidieron al manager Alex Cora y seis de sus coaches. Fue una respuesta drástica a la pobre arrancada del club este año (10-17 a ese instante), y lo cancelaron pese a que tenia contrato hasta el 2027.
¿Y por qué lo hacen? Porque Boston es una franquicia ganadora, al menos de playoffs, y en estos tiempos no pueden darse el lujo de “eliminarse temprano”. De eso se trata.
Ahora tenemos el caso del manager de los Mets, el venezolano Carlos Mendoza, cuyo equipo tuvo un fin de semana de terror siendo barrido por los débiles Rockies de Colorado, en Nueva York.
Eso pudiera perdonarse, pero no la seguidilla de perder 15 de los últimos 17, lo cual pudiera determinar su cancelación. Y con Mendoza deben irse también algunos coaches con responsabilidades mayores, incluyendo los de bateo y pitcheo.
¿ Por qué? Porque todos sus números son terribles.
En promedio de bateo lo hacen para .226 ocupando el lugar 27 entre los 30 equipos. En jonrones han disparado solo 20 para el puesto 26 y en carreras anotadas 92 en el lugar 20, promediando 3.2 carreras para el puesto 29.
El club tiene récord de 9-19, último lugar de la división Este, y han perdido 8 de los últimos 10. Desde el regreso de Juan Soto tienen 2-3, y las cosas están totalmente abajo. Soto tampoco ha podido batear, aunque sigue sumando sus acostumbradas transferencias.
El tema es que los Mets tienen nómina de unos 350 millones de dólares, y hay que sacarle provecho a esa inversión. Ahora tienen al short Francisco Lindor lesionado por más de un mes, pero ahí hay talento para hacer carreras.
Las tres derrotas ante Colorado fueron 4-3, 3-1 y 3-0, es decir que en 27 innings marcaron 4 carreras. Y como no se puede botar todo el equipo, es posible que la víctima más cercana sea Mendoza.


































