Se estima que entre 50 y 70 mil personas en la República Dominicana presentan algún tipo o grado de hipoacusia, que es la disminución de la agudeza auditiva o la pérdida de audición de uno o ambos oídos, muchos de ellos vinculados a exposición a ruidos, señala el otorrinolaringólogo y cirujano en cabeza y cuello, Félix Antonio Quezada.
El especialista fue consultado en torno al editorial de este jueves de LISTÍN DIARIO, titulado “¡Basta ya de tanto ruido!”, donde expone el riesgo en la salud tanto física como psicológica que implica el “ruido crónico” que afecta a la ciudad, motivo de recurrentes denuncias por ciudadanos en la capital.
El doctor Quezada señaló que la exposición al ruido constante es un desencadenante de problemas serios a la salud, siendo el más común la disminución de la audición y la aparición de tinnitus o acúfenos, que son aquellos sonidos o “zumbidos” que aparecen en el oído.
Indica que también puede causar daños colaterales, como el estrés, la ansiedad y los trastornos del sueño, llevando al paciente a padecer problemas cardíacos.
“No de forma directa, pero cuando una persona está ansiosa, produce catecolaminas (hormonas esenciales para la respuesta al estrés y otras funciones fisiológicas), sube la presión y entonces, obviamente, también afecta la salud cardiovascular de una persona. Estamos hablando de forma indirecta, esa parte, pero también puede causarlo”, dijo Quezada, quien ofrece sus servicios médicos en el Hospital Jaime Oliver Pino de San Pedro de Macorís.
Asegura que estos síntomas suelen también afectar el rendimiento escolar y laboral de la persona, principalmente en los jóvenes, que son los que más se exponen a lugares ruidosos y utilizan audífonos con volúmenes elevados.
Señala que un ruido de 85 decibeles o más es considerado “fuerte” y lo ejemplifica con el sonido de una licuadora, de los talleres de mecánica, las bocinas del tráfico intenso, la maquinaria industrial, las turbinas de los aviones en los aeropuertos, los conciertos o de un taladro.
El doctor indica que la hipoacusia se clasifica en leve, moderada, severa y profunda.






























