La escogencia de los atletas para ser exaltados cada año por el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano cada vez cobra mayor importancia. Especialmente luego del Decreto 377-22, que aumentó el monto de las pensiones a RD$50,000, cumpliendo con la Ley 85-99, que establece que los atletas exaltados deben percibir un ingreso digno por haber puesto en alto el nombre del país.
Una gran incongruencia lo constituye el nombre de la entidad que no debe ser del Deporte Dominicano, sino del Pabellón de la Fama de los Atletas y Propulsores Dominicanos. El ejemplo más evidente sucede con los peloteros de Grandes Ligas, quienes no se destacan en el deporte dominicano. El ejemplo más reciente es el del exjugador Alex Rodríguez.
De igual modo, ojalá se resuelva la negativa de dar a conocer a tiempo la lista de los candidatos para ser seleccionados. En Grandes Ligas eso no es un secreto, desde ya se conocen los candidatos elegibles para los próximos años.
La falta de publicación de ese listado produce muchas inconformidades, debido a que se entiende que el manejo que se le da a esas selecciones no son diáfanas y no debe ser así.
En mi caso particular, la Asociación de Cronistas Deportivos de Santo Domingo (ACD) tiene una cuota en las selecciones; sin embargo, nunca he visto el listado de los propuestos, incluso le he preguntado a otros colegas y también lo desconocen. No se entiende la razón para manejar esas escogencias con tanto hermetismo, si lo más conveniente es que sean de conocimiento público, incluso hasta para generar debates.
Las selecciones de este año son consideradas extrañas, porque contienden demasiados propulsores (8), la misma cantidad de atletas (8). El año pasado sólo fueron dos técnicos.
Es posible que lo estén haciendo porque el Pabellón de la Fama celebrará una gala especial por sus 60 años, el domingo 15 de noviembre.
Los propulsores son José Ramón -Cuqui- Reyes, taekwondo; Domingo Saint Hilaire, periodista; Julio Cross, tenis de mesa; Agustín Brea, árbitro de béisbol y softbol; Andrés Vander Horst, promotor deportivo; Félix -Gallego- Ogando, halterofilia; Víctor Pascual, en boxeo olímpico, y Héctor Báez, en baloncesto.
Por cierto, la elección de Báez como propulsor no cayó muy bien en algunos sectores, que consideran que debió ser como atleta.