Las autoridades indias abrieron una investigación sobre el suicidio de tres hermanas, adictas a la cultura coreana, después de que sus padres les confiscaran los teléfonos móviles, indicaron la policía y los medios locales.
Estas muertes, ocurridas en Ghaziabad, en la periferia de Nueva Delhi, reavivan la preocupación por las consecuencias de la dependencia a las pantallas de muchos adolescentes indios.
Las tres hermanas, de 12, 14 y 16 años, se arrojaron el miércoles por la mañana desde el balcón de su departamento, situado en el noveno piso de un edificio, informó la policía en un comunicado.
Medios locales informaron que llevaban varios años sin escolarizar y pasaban la mayor parte de su tiempo con el teléfono móvil.
Su padre les había confiscado recientemente los teléfonos y les había prohibido ver dramas coreanos o jugar a juegos en línea, afirmó The Indian Express.


























