Hay una versión de los Leones del Escogido que fue exitosa en la Serie del Caribe, ganando el segundo cetro del equipo. Resulta que los rojos ganaron su primera corona en 1988, y volvieron a ganar en el clásico de 1990, esta vez celebrado en la ciudad de Miami.
Lo interesante de esta Serie fue que por vez primera Felipe, de manager, y Moisés Alou, de jugador, pudieron reunirse en el mismo equipo, y tuvo que ser el Escogido. ¿Por qué?
Porque Moisés perteneció siempre a las Aguilas, nunca al Escogido, y jamás jugó bajo la tutela de su padre en la pelota invernal. Ese año, sin embargo, Felipe lo tomó de refuerzo y pudieron ser “general y soldado” en el clásico caribeño.
Luego, los hechos sucedieron a favor de ambos, el 20 de mayo de 1992 Felipe fue nombrado manager de los Expos de Montreal, y allí estaba Moisés en uno de los jardines. Con su padre jugaría 5 años, partiendo hacia hacia Florida luego del 2006.
Felipe sería manager de Montreal hasta 2001, diez años, pero conseguiría nuevo empleo de dirigente con su club original Gigantes de San Francisco para el período 2003-06. ¿Y qué pasó con Moisés, por dónde andaba? Moisés estaba en otros rumbos, habiendo jugado para Florida, Houston y Chicago, hasta el 2005, cuando firmó en la agencia libre con los Gigantes, allí estuvo dos años, nuevamente con su padre.
¿Pueden ustedes imaginar una dicha mejor que esa?
CAMPEON 1990
El caso es que el Escogido fue campeón de la Serie del Caribe 1990, con una constelación de jugadores relevantes bajo el mando de Felipe. ¿Quiénes estaban en el equipo?
Figuras de la historia roja como Rufino Linares, Junior Noboa, Nelson Liriano, Junior Felix, Gerónimo Berroa, Jorge Brito, el refuerzo Marquis Grissom, Luis de los Santos, José Vizcaíno, Mel Rojas (padre) y un monton de jugadores de los otros clubes, que incluyó a José Rijo y Pedro Julio Astacio, del Licey.