La devolución del proyecto sobre deudas a ingenieros y empresas que ejecutaron obras sin concurso revela la complejidad de un sistema donde abundan vacíos y riesgos. El PE no lo rechazó, pero exigió precisión para evitar que se “cuelen” compromisos dudosos, lo que evidencia la necesidad de recurrir a expertos en la historia de las cuentas pendientes del Estado. No todas las deudas son iguales: desde propiedades declaradas utilidad pública sin pago hasta obras hechas con saldos retenidos, cada caso es distinto. La continuidad del Estado obliga a asumir responsabilidades heredadas, a veces rodeadas de negocios opacos. Por eso, memoria, asesoría y transparencia resultan indispensables.