Santo Domingo. El hallazgo de al menos cinco cadáveres de mujeres decapitadas en la comunidad de Macasías, provincia Elías Piña, ha sembrado el miedo entre los residentes de la zona fronteriza, quienes han optado por evitar acercarse al río que divide a República Dominicana y Haití ante el temor.
De acuerdo con declaraciones de Ludovino Contreras, comunitario y residente en Comendador, los cuerpos han sido localizados en distintos puntos cercanos al río Macasía, afluente que nace en Hondo Valle y desemboca en la referida comunidad fronteriza.
Contreras explicó que los hallazgos ocurrieron en un período aproximado de un mes, durante el cual se encontraron varios cuerpos tanto dentro del río como en zonas cercanas. Indicó que el primer cadáver fue localizado directamente en el río, mientras que el segundo apareció en una cañada, a unos 10 metros del afluente, ya del lado dominicano.
Según el comunitario, en al menos dos de los primeros casos los cuerpos fueron encontrados sin cabeza, y estas aparecieron días después en áreas próximas, ubicadas por perros. Señaló además que, se presume que las víctimas serían mujeres haitianas, presuntamente engañadas por coyotes, lo que abre la posibilidad de que los hechos estén vinculados a redes de tráfico de indocumentados.
“Nosotros investigamos a fondo y todo indica que eran haitianas. Eran mujeres que venían engañadas”, afirmó Contreras Pérez.
El comunitario sostuvo que la cifra de víctimas podría ser mayor, ya que existen reportes de otros cadáveres con características similares encontrados del lado haitiano, aunque estos no han podido ser confirmados oficialmente por las autoridades dominicanas.
En cuanto a la actuación oficial, aseguró que cada vez que se notificó el hallazgo de un cuerpo, autoridades dominicanas hicieron presencia en el lugar.
Sin embargo, afirmó que ninguna autoridad haitiana se ha acercado en la zona fronteriza para investigar los casos ocurridos del lado de ese país.
El impacto en la comunidad ha sido profundo. Residentes, especialmente mujeres, evitan acercarse al río por temor a convertirse en nuevas víctimas, lo que ha alterado la dinámica cotidiana de la zona.
“Hay terror. La gente no quiere ni acercarse al río porque no se sabe qué está pasando realmente”, expresó el comunitario.
Los hechos han generado preocupación entre los habitantes de Macasías y comunidades aledañas, quienes piden una investigación profunda y coordinada que permita esclarecer estos crímenes y garantizar la seguridad en esta franja fronteriza.
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