Es difícil escribir sobre la partida de Mendy López. Su deceso no estaba en la programación de nadie, y por ello duele mucho lo repentino de su fallecimiento. No estaba en agenda, a pesar de sus más de 80 años de edad.
Porque hace poco las Aguilas le hicieron un gran homenaje en vida designando con su nombre la cabina de radio del aguerrido equipo aguilucho. La misma cabina en la cual duró casi 40 años deleitando a la fanaticada nacional.
Narró todo el torneo pasado y se despidió a fines de diciembre cuando las Aguilas quedaron eliminadas.
Su narración era limpia, describía con precisión y belleza aquel strike que le parecía “lindo”. Pero también lanzaba su queja contra la decisión del árbitro cuando decía “ni adentro, ni afuera, ni alta, ni baja. Bola".
Narró aquí y algo en el extranjero, creo que en México y Nicaragua. Y siempre fue un hombre humilde, sin angurrias, sin ambiciones, sin afanes mayores, solo trabajando para vivir y disfrutar de la vida. Porque gozaba tanto la comida y el trago como una buena amistad.
El país y las Aguilas pierden uno de los mejores narradores de beisbol de siempre, y también un gran hombre. Su bonomía la transmitió con cariño a sus hijos, a sus amigos y a los fanáticos.
Se nos va Mendy, el Unico y su vacío se sentirà un buen tiempo. (Mis condolencias a su familia y sus hijos, representados por dos ex peloteros, Andrés (Mendito) y Mendy López, este último tremendo jugador , 2do. mejor jonronero de Lidom con 61. Detrás de Juan Francisco, con 85.
(Como información, el velatorio de sus restos inició la tarde del lunes en la funeraria Blandino de la Ave. 27 de Febrero. El sepelio sería este miércoles pues están dando la oportunidad a Mendy López hijo, quien reside en Pittsburgh y tiene algunos inconvenientes con papeles de residencia en proceso. El miércoles, 9 A.M. habrá un acto en su honor en el estadio Cibao).