En el marco de una entrevista concedida a los medios integrantes del Grupo de Diarios América (GDA), la dirigenta política venezolana María Corina Machado abordó de manera tajante el futuro institucional de Venezuela.
Machado consideró que nadie detiene la transición democrática en Venezuela. “Entonces, entienda: esto no lo va a detener nadie. Venezuela va a ser una nación libre, y cada día que pasa es peor para todos, incluso para el propio régimen”.
Dijo que la transición a la democracia en Venezuela es algo que le conviene a toda América Latina y le conviene también a los Estados Unidos, porque solo con una Venezuela democrática –indicó– es que pueden lograr los objetivos de seguridad hemisférica, integración comercial, resolver los temas migratorios que tanta presión han generado en países vecinos y, desde luego, promover la democracia y la estabilidad en la región.
Sostuvo que para los países vecinos, entender que la única manera de que se pueda tener estabilidad en la región, de que se pare la presión migratoria y de que más bien los venezolanos regresen a su país es con la certeza de que habrá un futuro democrático.
“Que va a ser duro, durísimo, en un país destruido. Pero ese es el trabajo sabroso: el de construir, el de trabajar, el de saber que con tu esfuerzo y con mérito vas a surgir. Y eso, desde luego, le conviene también a los Estados Unidos, porque no habrá inversiones masivas como las que requiere Venezuela si tú no tienes unas instituciones democráticas bajo el Estado de derecho”, consideró. Deploró que Venezuela está hoy en el último lugar del planeta en Estado de derecho, por debajo de todos los países africanos. María Corina Machado ratificó que hoy no hay persona que tenga mayor interés que ella en que ese proceso avance. No existe en el mundo. No hay persona que tenga mayor interés en que este proceso concluya –sostuvo– con lo que se ha ofrecido: un nuevo Tribunal Supremo de Justicia, un nuevo Consejo Nacional Electoral y un calendario de elecciones presidenciales a la mayor brevedad.
“Esto es lo que el país requiere, demanda, y, por cierto, es lo que ha mantenido a la sociedad contenida en toda su angustia y su dolor. Y lo estamos viendo en las protestas por falta de luz, por falta de comida, por falta de insumos. Es decir, Venezuela está en ebullición. Quien no quiera verlo es porque intencionalmente quiere ignorar una realidad. El país se aguanta porque tiene la expectativa”, expresó. Alertó, además, en que se evite un estallido social y más bien que toda esa energía se canalice de manera cívica.
“Y ese es uno de los motivos urgentes de mi regreso. No es pedirle paciencia ni que la gente desconozca una realidad dramática; es entenderla y convertir toda esa urgencia en una razón de lucha, de organización y de preparación para lo que viene”, concluyó.
AGENCIAS
