Santo Domingo.- Comprar con una tarjeta de crédito puede resultar práctico, pero perder de vista que cada consumo representa una deuda puede llevar a cometer errores que terminan afectando el bolsillo.
ProUsuario identificó cinco prácticas frecuentes que los usuarios deberían evitar para manejar este instrumento financiero de manera más responsable.
Entre ellas se encuentra utilizar la tarjeta como si fuera una extensión del salario. El límite disponible no constituye dinero adicional a los ingresos, sino una cantidad que deberá ser pagada posteriormente, por lo que los consumos deben realizarse tomando en cuenta la capacidad de pago.
Otro error es pagar únicamente el monto mínimo. Aunque esta acción permite evitar el atraso, el balance pendiente continúa generando intereses, prolongando el tiempo necesario para saldar la deuda.
También se debe evitar exceder el límite de crédito, debido a que esta práctica puede ocasionar cargos adicionales y tener consecuencias sobre el historial crediticio del usuario.
A esto se suma la importancia de revisar el estado de cuenta. Ignorarlo puede provocar que determinados movimientos pasen inadvertidos, incluyendo consumos que el titular de la tarjeta no reconoce.
ProUsuario incluye además entre los errores frecuentes realizar avances de efectivo con la tarjeta de crédito, una operación que genera el cobro de una comisión.
Evitar estas prácticas y planificar los consumos permite aprovechar las facilidades de una tarjeta de crédito sin convertirla en una fuente de gastos que supere la capacidad financiera del usuario.
