La semana pasada compartí una entrevista con Luguelín de los Santos, un atleta histórico dominicano, medallista olímpico (plata en los 400 metros planos en Londres 2012). Fue interesante comprobar su eventual regreso a la pista con motivo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe que empiezan el próximo 24 de julio. Luguelín estaba fuera de acción desde que fue suspendido por el atletismo internacional en 2023, acusado y sancionado por haber falsificado su acta de nacimiento.
Eso ocurrió en unos campeonatos mundiales junior celebrados en Barcelona en 2012. En esa oportunidad, fue presentada un acta de nacimiento de que había nacido en noviembre de 1992. Posteriormente le dijeron que no había sido así, que se había quitado un año pues nació en 1993. Con tal motivo le aplicaron una sanción de 3 años, que más adelante fue rebajada a dos años y medio, finalizada a fines de 2025.
A los 33 años de edad, Luguelín dejó cruzar la sanción y se prepara para retomar su carrera. Dice que será medallista en los Centroamericanos, en el medio tendrá los Panamericanos de Lima en agosto 2027 y que espera mejorar para ir a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, fecha en la cual tendrá 36 años.
¿Cómo interpretar esta actitud de Luguelín, un humilde muchacho de Bayaguana? A lo que él hace ahora le llaman resiliencia. No creo que se pueda llamar que está en busca de una segunda oportunidad. Más bien, lo veo como una decisión suya de terminar bien su carrera y quedar limpio para la historia.
Porque es bueno aclarar que en la entrevista él dice que su acta de nacimiento realmente fue falsificada, que en verdad le bajaron un año, pero nunca quiso decir el nombre del directivo de atletismo que hizo eso (porque el señor anda por ahí y no quiere afectarlo). Que cada quien juzgue a Luguelín, pero él fue víctima de un adulto cuando apenas entraba a la adultez. Independientemente de los resultados que tenga, su esfuerzo y su determinación harán que termine bien. Él da la cara, y eso solo lo hacen los valientes.
De cumpleaños
El gran Lionel Messi cumple 39 años de edad este miércoles 24 de junio, día en que nació en el pueblo llamado Rosario, en Argentina. Es un fenómeno de todos los tiempos, y aprovecha el escenario del mundial FIFA para mostrar sus grandes condiciones: Argentina ha ganado sus dos juegos, tiene 5 goles, y los 5 los ha anotado Messi, estableciendo de paso un récord mundial para estos mundiales.
Tiene más de 500 goles en ligas profesionales y, sumando los clubes en los que ha actuado, pasa de 900. Es calificado el mejor de su tiempo, y uno de los mejores de siempre, honores que, de acuerdo a los parciales, disputa con el brasileño Pelé.
Ha recibido todos los premios posibles, ha impuesto récords por más goles en una temporada, en un mismo club y en un año calendario. Es máximo goleador histórico del Barcelona y de la selección argentina, de LaLiga de España, la Supercopa de España, la Supercopa de Europa y el jugador no europeo con más goles en la Liga de Campeones de la UEFA. También es el futbolista con más títulos oficiales con diferentes clubes y selección. Ha ganado 8 veces el Balón de Oro, 8 premios FIFA como mejor jugador del mundo, 6 Botas de Oro y 2 Balones de Oro en la Copa Mundial.
Dice su historia que su familia se mudó a España cuando tenía 13 años; jugaba buen fútbol, pero era muy pequeñito. El Barcelona lo sumó a su plantel juvenil y con él empezaron un tratamiento especial para combatir su deficiencia con la hormona de crecimiento, pues no avanzaba. Durante un tiempo le inyectaron esa hormona, lo pusieron un chin grande, y terminó en 5 pies 6 pulgadas, más o menos.
Es zurdo de pie, igual que su antecesor estrella en Argentina, Diego Armando Maradona. Y, creo, Messi es un virtuoso, sin lugar a dudas.
Notas de MLB
Se mantiene en lista de lesionados el lanzador zurdo de Boston, Garrett Crochet, quien tiene daños en el hombro izquierdo y está inactivo desde el 19 de abril. En seis aperturas solamente tiene efectividad de 6.30.
El mánager de los Yanquis, Aaron Boone, tuvo una discusión fuerte con Jazz Chisholm Jr., porque en el partido del lunes ante Detroit estuvo jugando la segunda base mientras “chupaba” una paleta redonda, o piruleta, como ellos le dicen. Le dijo que eso era inaceptable, y punto. Eso lo hizo aquí varias veces el cubano Henry Urrutia, de los Gigantes del Cibao, incluso cuando bateaba y fildeaba. Un irrespeto al béisbol.
