Sin lugar a duda, aunque a estas alturas, muchos lo ponen en entredicho, el deporte es el mejor puente para unificar criterios que parecen ser irreconciliable bajo cualquier circunstancias.
Esto ha quedado harto demostrado hace unas horas, tras el triunfo de Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol frente a los Estados Unidos.
Y es que se ha producido una identificación total hacia el mismo objetivo y la misma causa, entre sectores políticos y económicos, que por años han estado en lados antagónicos en todos los sentidos.
La “coincidencia y amabilidad” del momento, expresada tras esa victoria, por los incompatibles, María Corina Machado, Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello y Edmundo González Urrutia, entre otros, solo lo puede lograr el deporte.
Que estos y otros opuestos radicales coincidan, quizás por primera vez en su vida, es el resultado exclusivo de triunfos obtenidos por sus compatriotas, en esa contienda deportiva.
Y una muestra sobre la veracidad de que el deporte lima graves asperezas, lo hemos visto en innúmeras oportunidades en el país.
Es tan así, que se tenía la creencia, con ciertos visos de realidad, de que los gobiernos le otorgaban al béisbol profesional todas las facilidades, con el objetivo expreso de “adormir y abobar” a una gran parte de la sociedad, que le da seguimiento a ciegas a ese espectáculo.
En síntesis, el deporte en todas sus vertientes es un excelente catalizador de unidad, en todos los sentidos, por lo que las autoridades deben ser las primeras en incentivar, fomentar y patrocinar su práctica en todos los sectores de la sociedad.
Esperemos que los aportes para su desarrollo se incrementen día a dia, para bien de todos.
