Los jugadores dominicanos Juan Soto, de los Mets, y Rafael Devers, de San Francisco, tienen a los miembros de sus exequipos (Yanquis y Boston) sufriendo de delirio de persecución hacia ellos.
La decisión de Soto irse de los Yankees a los Mets es la causa evidente para la pobre votación que ha recibido por parte de los fanáticos para el Juego de Estrellas en los últimos dos años. La prensa y los fanáticos de los Yankees no se lo perdonarán nunca.
Por eso no es extraño que Soto, con números ofensivos que lo mantienen entre los mejores jardineros de la Liga Nacional en el primer boletín para el Juego de Estrellas recibiera apenas 421,513 votos, ubicándose en un lejano noveno lugar.
Andy Pages (800,496), Ronald Acuña Jr. (693,472), Brandon Marsh (668,191), Michael Harris II (635,473), Teóscar Hernández (507,635), Jordan Walker (437,071), James Wood (431,607) y Corbin Carroll (425,814) estuvieron por encima.
En el segundo reporte, Soto mejoró al sexto lugar con 947,033 votos. Dejó atrás a James Wood, Jordan Walker y Kyle Tucker.
Con esa mejora logró pasar a la segunda fase de las votaciones junto a Andy Pages (Dodgers), Brandon Marsh (Phillies), Ronald Acuña Jr. (Braves), Teóscar Hernández (Dodgers) y Michael Harris II (Braves).
Recuerden que el año pasado, aún mereciéndolo, Soto se quedó fuera del Juego de Estrellas, porque la Liga, los managers ni coaches lo seleccionaron.
En el caso de Devers, el dolor de los bostonianos es más directo. El domingo aprovecharon el error que cometió al negarse a salir por un corredor emergente frente a los Marlins para destrozarlo sin piedad.
Al final, el mánager de los Gigantes, Tony Vitello, se mostró bastante bromista durante su rueda de prensa del miércoles y le restó importancia al sonado incidente ocurrido el domingo entre él y el estelar dominicano.