Los ángeles, California.– Michael Jordan tiene un legado deportivo –y de negocios– sumamente intacto a sus 63 años.
Mayormente alejado de la NBA luego de vender la mayoría de su porcentaje de los Hornets en 2023, cada vez que la ex figura de los Bulls aparece, causa furor, ya sea en un video de redes sociales o entrevistado para hablar de la liga.
Hoy, los triunfos de Jordan, antes el artillero más temido en toda la NBA y seis veces campeón se viven en otros rubros , alejado de las duelas.
El domingo pasado, su equipo de autos de carrera en NASCAR, 23XI, se colgó la victoria en el Daytona 500 gracias a Tyler Reddick. Significó la décima victoria del equipo en cinco años.
La silueta de Jordan
Para cualquier aficionado del deporte que guste del basquetbol, futbol americano, beisbol, futbol soccer, box o hasta lucha libre –es común encontrarse con la silueta de Jordan gracias al creciente imperio que tiene su marca de ropa. Jordan Brand, desarrollado en conjunto con Nike, ha explotado en popularidad durante los últimos años, vistiendo a múltiples equipos o jugadores individuales.
A partir de 1984, cuando Jordan firmó su primer contrato con Nike, este acuerdo entre compañía y atleta cambió para siempre el mundo de la ropa deportiva
De Jumpman a Brand
Inicialmente, Jordan acordó con Nike por 5 años y $2.5 millones, cantidad que triplicaba al mejor pagado en este rubro.
Además, Nike le otorgó a Jordan la posibilidad de ingresar regalías con cada producto vendido que tuviera su nombre.
La cereza en el pastel fue el icónico logo, en el que la silueta inconfundible de Jordan vuela por el aire, con cada una de sus extremidades separadas del resto de su cuerpo, y la pelota muy por encima buscando anotar un slam dunk.