SANTO DOMINGO.-La hematuria es la presencia de sangre en la orina y puede ser de dos tipos: macroscópica (visible a simple vista, la orina se ve roja, rosada o marrón) o microscópica (no se ve, pero se detecta en un análisis de orina).
La nefróloga Ellen Hilario, destaca que es vital su investigación porque la sangre en la orina es una señal de alerta. No es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma de que algo está irritando o dañando el tracto urinario (riñones, uréteres, vejiga o uretra). Investigar la causa es la única manera de descartar problemas graves y tratar a tiempo cualquier afección.
Explica que las causas de la hematuria son variadas. Van desde algo tan simple como una infección urinaria, piedras en el riñón (cálculos renales), un golpe en la zona, hasta la práctica de ejercicio físico muy intenso. También puede deberse a enfermedades médicas (como la inflamación del riñón) o, menos frecuentemente, a un tumor.
Causas y consecuencias
La especialista describe que la gran mayoría de los casos, la hematuria es causada por infecciones o piedras. Sin embargo, es un síntoma que puede estar asociado a tumores, por lo que siempre debe ser estudiado para descartar esa posibilidad. Ignorarlo sería un grave error.
Al ser cuestionada sobre si ¿La sangre "no visible" es tan grave como la sangre "visible"? la galena dijo que sí, pues ambas merecen la misma atención agregando: “La cantidad de sangre no siempre se relaciona con la gravedad de la causa. Un tumor pequeño puede sangrar muy poco (solo microscópico), mientras que una infección molesta puede hacer que la orina se vea muy roja.
Lo importante es encontrar el origen, sin importar la cantidad”. Si se ve sangre una vez y luego deja de salir aún se necesita una revisión, ya que el sangrado puede ser intermitente. Indicando “que haya desaparecido hoy no significa que la causa haya desaparecido. Un cálculo puede moverse y dejar de lastimar, o un tumor puede sangrar un día sí y otro no. Hay que revisar siempre”.




























