El dominicano Fernando Tatis Jr., de San Diego, está destrozando la pelota, al menos según una métrica importante.
Está bateando la bola con fuerza más seguido que Aaron Judge, Shohei Ohtani, Kyle Schwarber, el cubano Yordan Álvarez o casi cualquier otro jugador que se pueda imaginar. De hecho, ha hecho contacto sólido con tanta frecuencia que posee el cuarto mejor porcentaje de batazos duros (59.0%) en las Mayores, sólo detrás del fenómeno novato de los Medias Blancas, el japonés Munetaka Murakami, el habitual superhéroe de Statcast, el dominicano Oneil Cruz, de los Piratas, y el joven toletero de los Nacionales, James Wood.
Es extremadamente impresionante. También es increíblemente difícil de lograr. Pero, curiosamente, no está funcionando del todo. Después de irse de 4-0 el miércoles en San Francisco, “El Niño” regresó a San Diego con línea ofensiva de .242/.311/.295 rumbo al primer juego de la serie del jueves por la noche ante los Cardenales. Eso se traduce en un OPS+ de apenas 71, donde 100 representa el promedio de la liga, empatado en el puesto 150 entre 178 bateadores calificados.
La recompensa por tanto contacto fuerte ha incluido ser bajado al quinto puesto en el lineup de los Padres, el lugar más bajo en el que ha bateado desde su temporada de novato en el 2019. Y es fácil entender por qué: pese a su impresionante posición entre los líderes de batazos duros, Tatis todavía no ha conectado un solo cuadrangular esta temporada. Después del juego del miércoles, acumulaba una sequía de 36 partidos sin volarse la cerca, remontándose al final de la campaña pasada. Es, por mucho, la peor racha de su carrera. Casi tan larga como las de su excompañero y reconocido maestro del contacto, el venezolano Luis Arráez.
Hay 340 bateadores con al menos un jonrón esta temporada. Tatis no está entre ellos.
Resulta casi imposible de creer. ¿Cómo puede un toletero de 27 años, en pleno apogeo físico y con cinco campañas de al menos 20 jonrones, registrar el mejor porcentaje de contacto fuerte de su carrera sin sacar una sola pelota del parque?
Y aun así, para bien o para mal, tiene una explicación bastante sencilla.
Pero primero, es importante recalcar lo extraño que es esto. Sería una cosa si las métricas subyacentes indicaran simplemente que el poder desapareció, como ha ocurrido con otros cañoneros en dificultades, como Cal Raleigh o el venezolano Eugenio Suárez. Pero no es el caso de Tatis, cuyo porcentaje de batazos duros ha aumentado 6.8 puntos, una de las mejoras más grandes de todas las Grandes Ligas.
Basta mirar a los 10 nombres en la cima de la tabla de batazos duros antes de la jornada del miércoles y cuántos jonrones tenía cada uno. Lo que está ocurriendo con Tatis es casi imposible.