Es grande el “lloriqueo” local, y naturalmente en Nueva York, por el fracaso de los Yanquis ante Tampa Bay. Que no fue un fracaso cualquiera, es que perdieron los tres partidos, fueron barridos, y eso es mortal, un descaro.
Ahora sus parciales tienen alguna excusa y se escudan en el posible jonrón de Anthony Volpe y las manos de tres fanáticos que provocaron una jugada rarísima. (Culpa del estadio y su constructor, digo yo, porque en todos los parques de MLB, y en cualquier parte del mundo, debe haber una zona vacía entre las verjas y los fans para evitar este tipo de situación).
Pero, el problema fue de otra naturaleza, y se llamó falta de ofensiva. El fallo ofensivo del equipo se extendió a casi todos, excepto a Ben Rice, quien despachó par de jonrones en el segundo juego y totalizó 4 en postemporada (en 4 juegos). Y esos dos cuadrangulares fueron los únicos del equipo ante Tampa Bay pues nadie más se dejó ver.
El pitcheo de NY no estuvo mal, 1.88 de efectividad, pero Tampa fue superior con 1.67. En bateo colectivo, los Yanquis lo hicieron apenas para .130, por .206 de Tampa.
Ahí fracasó todo el mundo, excepto Rice. Cody Bellinger tuvo de 21-4, Luis García Jr. de 16-4, Jazz Chisholm Jr., el comparón, de 11-2 y dice que desea regresar con los Yanquis (va a la agencia libre, pero seguro se quedará fuera). Paul Goldschmidt, amigo del gerente, de 6-0, Trent Grisham de 15-2, el joven George Lombard Jr. de 18-6 aunque tuvo varias pifias a la defensa. Ryan McMahon de 7-1, y Austin Wells de 15-.5 con 4 empujadas, muy bien.
¿Qué sigue para los Yanquis? La disputa de cada postemporada desde 2009, cuando lograron su última corona. Qué hacer con el manager actual Aaron Boone, quien tiene 9 años en el cargo, pero ha asistido a postemporada 8 veces, aunque no gane títulos. Y qué hacer con Brian Cashman, el gerente desde 1998, a quien se considera “intocable”, pese a que es un empleado.
Existe siempre la impresión de que todo seguirá igual, llegará el mes de febrero con el renacer de nuevas esperanzas, y otra vez lo mismo. Están muy bien en la serie regular, y en Playoffs se “plumean” pues no saben ganar. Esta vez no tuvieron a los grandotes Aaron Judge y Giancarlo Stanton por lesiones.
Y ya El Juez se adelantó y dijo que la oficina debe involucrarse mucho con el equipo el próximo año, y manifestó su respaldo a la continuidad de Boone. ¿En serio?