El sargazo, una macroalga marina flotante que se desarrolla de forma natural en el océano Atlántico, vuelve a poner en jaque el Caribe, afectando a varios países y territorios de la región.
En México, la cantidad de sargazo que ha llegado a sus costas caribeñas este año se ha cuadruplicado en relación con 2025. Hasta junio pasado, según datos del Observatorio de Oceanografía Óptica de la Universidad de Florida citados por AP, ya se habían acumulado unas cinco millones de toneladas.
Además de México, también ha llegado a las costas de Puerto Rico, las Islas Vírgenes de EE.UU., República Dominicana, entre otros.
Estas algas, del género 'Sargassum', cumplen una función importante en alta mar, donde sirven de refugio, alimento y zona de reproducción para diversas especies; no obstante, también reducen el oxígeno del agua, asfixian las raíces de los manglares e impiden que la luz solar llegue a los corales y a las praderas marinas.
Pero, además, una vez que llega en masa a las costas de los países caribeños, se convierte en un inconveniente para los habitantes de esas zonas, por sus efectos en el ambiente, la pesca y, especialmente, el turismo.
El sargazo se ha vuelto un "problema muy severo" para las comunidades de las costas caribeñas, aseveró María Eugenia Allende Arandía, oceanóloga de la Universidad Nacional Autónoma de México, citada por el medio mencionado.
"Ya no se trata de un fenómeno aislado [...] Se está convirtiendo en un peligro cada vez mayor", comentó, por su parte, Emmanuel Maldonado González, sociólogo medioambiental de la Universidad de Carolina del Este.
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