Un depósito inesperado, una llamada urgente y la aparente necesidad de devolver un dinero recibido por error. Así operan las denominadas "transferencias espejo", una modalidad de fraude financiero que aprovecha la confianza de las víctimas.
Este método, que presuntamente habría sido utilizado por la red criminal desmantelada recientemente en Santiago mediante la Operación XL526, forma parte de las estrategias de ingeniería social empleadas por delincuentes para manipular a las personas y obtener beneficios.
"Te deposité dinero por error y necesito que me lo transfieras a esta otra cuenta".
La víctima verifica su banca digital y observa que el monto indicado coincide con el que le menciona la persona al otro lado de la línea. Convencida de que el dinero ya está asegurado, procede a transferir una suma equivalente a una tercera cuenta señalada por el supuesto remitente.
Sin embargo, cuando la operación original es cancelada, rechazada o nunca llega a completarse, el dinero que la víctima envió sí sale efectivamente de su cuenta. El resultado es que termina utilizando sus propios fondos para realizar la transferencia, mientras que el estafador recibe el dinero y desaparece.
Aunque el mecanismo puede parecer sencillo, expertos advierten que este tipo de engaño se sustenta en técnicas de manipulación psicológica capaces de generar confianza, presión o sentido de urgencia en cuestión de minutos.
















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