Liranyi Alonso ha dejado una huella imborrable en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Con una actuación estelar que puso de pie al Estadio Olímpico Félix Sánchez, la velocista de 20 años confirmó su estatus como una referente absoluta de la velocidad en la región.
La atleta nacida en Santo Domingo y establecida desde temporana edad en La Vega, ha sido la gran figura de la pista tras romper récords históricos y ganar oro en las pruebas 100 y 200 metros, así como el relevo femenino 4X100 y 4X100 mixto.
En la competencia reina, Alonso cruzó la meta con un registro de 11.10 segundos.
Con este tiempo, pulverizó el récord regional de 11.14 segundos que poseía la bahameña Chandra Sturrup desde los Juegos de Maracaibo 1998.
Ella tiene el talento para reeditar estos triunfos en eventos de mayor nivel en el concierto internacional.
Todo ello a pesar de que durante años escuchó que era demasiado pequeña para destacar en el atletismo.
También soportó comentarios sobre su físico que, para muchos jóvenes, habrían sido suficientes para abandonar sus sueños.
































