El próximo invierno boreal estará marcado por un contraste en Estados Unidos: menos nieve en Nueva York, Chicago y Boston, pero una mayor probabilidad de lluvias intensas e inundaciones en California.
La causa es el fortalecimiento de El Niño, que inclina las previsiones hacia una temporada más cálida y húmeda entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) prevé que el fenómeno altere la trayectoria habitual de las tormentas sobre el Pacífico y desplace más humedad hacia el sur y el este del país.
Esa combinación puede aliviar áreas afectadas por la sequía, aunque también aumenta el peligro de crecidas repentinas y deslizamientos en zonas con suelos secos.
El norte tendría temperaturas más altas, pero no más acumulación de nieve
El panorama estacional favorece temperaturas superiores a los valores habituales en parte o la totalidad de 41 estados continentales.
Ninguna zona del territorio continental figura con mayores probabilidades de una temporada más fría que el promedio, de acuerdo con la perspectiva invernal de la NOAA.
En Florida, Luisiana y sectores del sur de Georgia, Alabama y Misisipi, la previsión se acerca a valores normales. En cambio, Texas, Nuevo México, Arizona, Utah, el sur de California, Nevada, Wyoming, el oeste de Oklahoma, Kansas y Nebraska tienen probabilidades similares de registrar temperaturas por encima, por debajo o cerca de la media estacional.



















.png)















