Santo Domingo.– El Ministerio Público concluyó la lectura de la acusación contra los dueños de la discoteca Jet Set Club, Antonio y Maribel Espaillat, ante el juez de la Cuarta Sala Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, Franni González, donde narró las actuaciones negligentes que, según la acusación, habrían cometido los imputados.
El director de Persecución del Ministerio Público, Wilson Camacho, manifestó que solo las pruebas convencen sobre la verdad de los hechos y aseguró que esas evidencias no darán la razón a la defensa de los imputados. Sostuvo que lo sucedido en la discoteca Jet Set fue producto de “el peso de la negligencia que pudo más que la capacidad de su techo”.
“Este tribunal debe tomar en cuenta que en este caso se perdieron y se lesionaron personas, se destruyeron familias, se cortaron sueños y se truncaron proyectos de vida”, expresó Camacho.
“Yo he dicho en más de una ocasión, y no pretendo dejar de hacerlo ahora, que las víctimas del Jet Set, las que pueden ser representadas por las personas que están aquí, porque los fallecidos no pueden venir a reclamar justicia, no pueden ser reducidas en número a 236 personas.
El dolor de esas personas no se resume en un número de 236, porque esas personas tenían nombres, tenían vidas, tenían sueños, tenían hijos, cuyo futuro, en muchos casos, será simple y llanamente un futuro incierto como consecuencia de la negligencia, la imprudencia y el manejo irresponsable que tuvieron Antonio y Maribel Espaillat de un lugar donde las personas iban confiando en que los responsables de su manejo debían hacerlo de manera correcta”manifesto Camacho en el tribunal
Camacho también se refirió a los niños que quedaron huérfanos como consecuencia de la tragedia.
“Esos niños huérfanos que, por razones legales, tampoco pueden venir aquí; esos niños huérfanos que en su casa preguntan por mamá, preguntan por papá y que no los volverán a ver; esos niños huérfanos que en la Navidad pasada estuvieron sin sus padres y la que viene una vez más estarán sin ellos y tendrán que vivir con el dolor y las consecuencias fácticas que la negligencia de dos personas les ha ocasionado, sin que ellos hicieran absolutamente nada”.
El director de Persecución del Ministerio Público afirmó que las pruebas presentadas durante el proceso deben conducir a una sentencia condenatoria contra los imputados.