Santiago, RD
Han pasado 221 días desde aquel 31 de diciembre en que la familia de Brianna Genao la vio con vida por última vez.
Para su madre, Jessica González, el calendario continúa avanzando, pero el tiempo parece haberse detenido en aquella fecha.
“Yo siento que una parte de mí se quedó atrapada en aquel momento y que, aunque los días siguen pasando, yo sigo ahí, tratando de entender lo que pasó y esperando que todo esto algún día tenga una respuesta. Me ha afectado tanto que poco a poco me he ido alejando de todos. Ya no soy la misma persona de antes; muchas veces no tengo ánimo de hablar, de salir ni de relacionarme con nadie”, explica Jessica.
Una respuesta de la Dirección Central de Investigación y Búsqueda de Personas Desaparecidas (DICRIM) ante una solicitud de acceso a la información pública realizada por Listín Diario revela que 4,171 personas fueron reportadas como desaparecidas entre 2018 y julio de 2026.
De ellas, 3,398 fueron localizadas con vida, 532 fueron encontradas fallecidas y 241 casos permanecían pendientes de resolución al momento de la respuesta.
menores de 11 años
Pero detrás de ese total hay una realidad que adquiere especial dimensión cuando se observa a los menores de edad. 1,640 niños, niñas y adolescentes fueron reportados como desaparecidos durante el período analizado, lo que significa que aproximadamente cuatro de cada diez casos correspondieron a personas menores de 18 años.
Entre 0 y 11 años desaparecieron 201 niños y niñas, de los cuales 161 fueron encontrados con vida, 34 fallecidos y 6 aún pertenecen al listado de los buscados, incluyendo 2 menores de 2022; 2 de 2023, Brianna y Roldany del 2025.
Y hay un elemento que cambia completamente la lectura de esta cifra: 96.2% de los adolescentes reportados fueron localizados con vida. En total, 1,384 regresaron vivos, mientras 43 fueron encontrados fallecidos y 12 permanecen bajo investigación, aún no llegan a casa.
La diferencia frente a los demás grupos es marcada. La tasa de localización con vida entre los adolescentes es muy superior a la de los hombres adultos, que se sitúa en 67.4%, y también supera a la de las mujeres adultas, de 86.9%, y a la de los niños y niñas de 0 a 11 años, de 80.1%.






























