La deserción escolar es una realidad que viven cada año niños, niñas y jóvenes en República Dominicana. Estudiantes que, por distintas razones, se ven obligados a abandonar las aulas antes de completar su trayectoria educativa, dejando al sistema escolar con una pérdida silenciosa que no siempre se refleja en el debate público, pero que sí queda registrada en las estadísticas oficiales.
Los datos de los Indicadores de Eficiencia Interna del Ministerio de Educación permiten observar cómo ha evolucionado este fenómeno entre los años escolares 2016-2017 y 2024-2025, revelando que el abandono no es un hecho aislado ni accidental, sino un problema recurrente con momentos críticos claramente identificables.
2016-2017 a 2018-2019
Entre los años escolares 2016-2017 y 2018-2019, la deserción escolar se mantuvo relativamente estable, con porcentajes que rondaron entre 3 % y 4 % del total de la matrícula nacional. Aunque no se registraron aumentos bruscos, estas cifras ya indicaban que miles de estudiantes abandonaban el sistema cada año.
En este período, el abandono se concentraba mayormente en la educación secundaria, mientras que el nivel inicial presentaba tasas cercanas al 1 %, y la primaria se movía entre 2 % y 3 %.
2019-2020
El año escolar 2019-2020 registró uno de los niveles más bajos de deserción del período analizado, con un abandono cercano al 2.55 %. Este descenso coincidió con una mayor tasa de promoción y una reducción de la reprobación, convirtiéndose en el último año de relativa estabilidad antes del impacto de la pandemia.
2020-2021
El año escolar 2020-2021 marcó un punto de inflexión. La deserción escolar se elevó hasta 6.65 %, el porcentaje más alto de toda la serie 2016-2025. Es decir, casi 7 de cada 100 estudiantes abandonaron el sistema educativo ese año.





























