Me permito reproducir este día una excelente nota que me remite el colega José Luis Mendoza acerca de los pitchers zurdos dominicanos y su historia.
Retrata, por así decirlo, quienes han sido los más notables de siempre, y esto viene a raíz de la gran actuación de Cristopher Sánchez, el zurdo de Filadelfia.
Leamos la contribución de José Luis:
“Cristopher Sánchez puede ser de una vez por todas el lanzador zurdo dominicano que rompa el maleficio o el techo de rendimiento que han tenido los pitchers del "otro brazo".
Hemos tenido lanzadores zurdos talentosos, de eso no hay dudas, pero siempre hemos tenido un 'pero' en cada uno de los casos que parecían capacitados o destinados a la excelencia como abridores.
A algunos les jugó en contra la época como sería el caso de Diómedes "Guayubín" Olivo, el recordman de la pelota invernal, que vino a debutar en MLB en 1960 con 41 años de edad.
Lanzó 3 temporadas donde solo hizo una apertura. Otro que se quedó a las puertas en la misma década sería Danilo Sánchez, grande en LIDOM, pero nunca pudo debutar en el Big Show.
En los 90s tendríamos a Efraín Valdéz, otro zurdo grande en LIDOM pero que apenas probó el sabor de Las Mayores.
Carlos Pérez, miembro de la dinastía de los Hermanos Pérez, parecía tener el físico necesario, y su temporada de 1997 (3.88 ERA, 8 completos, 5 blanqueadas, líder, por delante de su compañero Pedro Martínez, Cy Young de ese año) hizo soñar con nuestro zurdo estelar. Tuvo un 1998 bueno y a partir de ahí lesiones y problemas diluyeron su estrella. Tendríamos a Odalís Pérez debutando con los Bravos, pero fue con los Dodgers que mostró su potencial. En 2004 con 24 años alcanzó su cima, lamentablemente no lo pudo mantener.
Entre 2005 y 2006 debutarían Wandy Rodríguez y Francisco Liriano. Este último especialmente el que más expectativas generó con su bestial arranque de temporada de novato que le llevó a ser nombrado en los favoritos tempranos para el Cy Young y el Novato del Año, hasta que una lesión le sacó del camino a la gloria. Pudo volver en 2008 y tener varios años de excelencia (2010, 2013, 2014 y 2015).