SANTO DOMINGO.- Pedro Alejandro Castillo Paniagua (Quirinito) y Priscila Díaz Infante —sicaria del recluso Rolando Florián Féliz—, por solo citar dos, figuran entre las figuras del bajo mundo de las drogas que han logrado evadir de manera burlesca sus condenas, haciéndose pasar por “muertos y enfermos”.
Se trata de personajes que, a juzgar por el prontuario oficial dado a conocer por las autoridades, todo el mundo sabe dónde están y a qué se dedican, pero no los apresan.
Quirinito
El caso de Castillo Paniagua, conocido popularmente como "Quirinito", por ser sobrino del exnarcotraficante Quirino Ernesto Paulino Castillo, representa uno de los escándalos judiciales y policiales más insólitos en la historia reciente de República Dominicana.
Su historial transita desde un violento homicidio hasta una fuga de película utilizando un acta de defunción falsa.
En marzo de 2009 fue apresado tras ser acusado del asesinato del ciudadano español Gustavo Adolfo Elías Varela (Waikikí), cuyo cadáver fue hallado en la Autovía del Este, en Juan Dolio, al este de República Dominicana. El Tribunal de Atención Permanente del Distrito Nacional le dictó tres meses de prisión preventiva.
Sin embargo, a pesar de la gravedad del hecho, la Corte de Apelación le varió la medida de prisión preventiva por una garantía económica, luego de que familiares de una víctima colateral retiraran una querella, permitiéndole inicialmente llevar parte del proceso bajo presentación periódica.
En enero de 2010, el Tribunal Colegiado de San Cristóbal le revocó la libertad condicional y le impuso nuevamente prisión preventiva ante el inminente juicio de fondo.

























