Santo Domingo.– Una fotografía acompañada del nombre y una simple descripción pueden ser suficientes para que miles de personas crean que están frente a una cuenta oficial. Sin embargo, nada de eso garantiza que quien administra el perfil sea realmente la persona que dice ser.
El caso más reciente involucra al director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rodríguez García, quien denunció que desconocidos utilizan su nombre y fotografías en redes sociales para difundir opiniones y declaraciones que nunca ha realizado.
El oficial identificó tres perfiles: mayor_general_ernesto_rafael, mayor_general_ernesto_rafael_r y mayor_general_rd. También aclaró que no utiliza cuentas personales para publicar opiniones ni interactuar con usuarios y desmintió haber emitido declaraciones sobre el presidente de El Salvador, Nayib Bukele.
El episodio es recurrente entre personalidades lo que obliga a establecer un patrón revisable periódicamente para identificar las cuentas falsas en plataformas digitales.
Las primeras señales de una cuenta falsa
Una de las principales recomendaciones de los especialistas en seguridad digital es examinar el nombre de usuario, que no necesariamente coincide con el nombre visible del perfil.
Los suplantadores suelen introducir pequeñas modificaciones, como letras adicionales, números, puntos o guiones bajos, para conseguir una dirección parecida a la original.
El Banco de Reservas en una publicación educativa sobre fraudes digitales, advierte que los delincuentes reproducen nombres, logotipos y fotografías de instituciones o personalidades reconocidas para generar confianza.
La entidad recomienda observar el historial de publicaciones, la antigüedad aparente del perfil, sus interacciones y la forma en que se comunica con otros usuarios.
Una cuenta creada recientemente, con pocas publicaciones y una actividad concentrada en un único tema, puede despertar sospechas.
Otro recurso es comprobar si la cuenta aparece enlazada desde el sitio web oficial de la institución o desde otros canales cuya autenticidad ya esté establecida. Algo que se ha asumido en EL DÍA es que las redes sociales no son fuentes y antes de publicar una información, debe ser verificada.
El símbolo azul no siempre garantiza autenticidad
Durante años, las insignias de verificación fueron interpretadas como una prueba de que una cuenta pertenecía a determinada personalidad.
Ese criterio necesita matices.
La plataforma X explica en su centro de ayuda que la marca azul está vinculada a una suscripción Premium y al cumplimiento de sus requisitos de elegibilidad, sin que necesariamente implique la comprobación de notoriedad y autenticidad que se exigía anteriormente.
La red social también distingue las insignias doradas para organizaciones y las grises para gobiernos, organismos multilaterales y determinados funcionarios.
Por tanto, una insignia puede ser un elemento útil de identificación, pero debe interpretarse conforme a las reglas de cada plataforma y contrastarse con otros datos.
Verificar las declaraciones es tan importante como identificar el perfil
La suplantación digital no siempre busca obtener dinero. También puede utilizarse para atribuir posiciones políticas, provocar controversias o difundir informaciones engañosas aprovechando la credibilidad de una figura pública.
Precisamente, la denuncia de Rodríguez García surgió en medio de publicaciones que le atribuían pronunciamientos sobre Bukele, pese a que el director policial negó haberlos realizado.
Ante situaciones similares, una recomendación práctica consiste en buscar la declaración en fuentes independientes. Si una supuesta posición oficial aparece exclusivamente en una cuenta desconocida y no encuentra respaldo en canales institucionales ni en medios confiables, lo prudente es mantenerla como información no verificada.
Otra entidad que hace recomendaciones es la Junta Central Electoral. En su portal informativo sobre la nueva cédula, identifica entre las señales de desinformación los titulares alarmistas, la ausencia de fuentes identificables, los errores en las imágenes y los mensajes diseñados para provocar miedo, indignación o sorpresa.
También recomienda comprobar quién publica la información, cuándo lo hace y cuál es su origen.
Las fotografías tampoco garantizan que una publicación sea auténtica. Una imagen verdadera puede acompañar un texto inventado y producir una impresión engañosa sin necesidad de ser manipulada digitalmente.
Para determinar su procedencia, herramientas como Google Lens permiten localizar imágenes similares y páginas donde fueron utilizadas anteriormente. Esto puede ayudar a descubrir si una fotografía corresponde a otro acontecimiento o fue publicada originalmente en un contexto diferente.
Un problema que afecta a millones de usuarios
La magnitud de este fenómeno quedó reflejada en un informe publicado por Meta en marzo de 2026, según el cual Facebook eliminó durante 2025 más de 20 millones de cuentas que suplantaban a grandes creadores de contenido.
La compañía también informó que estaba probando herramientas adicionales para detectar posibles suplantadores y facilitar las denuncias de los afectados.
Más allá de la difusión de declaraciones falsas, los perfiles fraudulentos pueden utilizarse para establecer contacto directo con seguidores, solicitar información privada, promover inversiones inexistentes o enviar enlaces destinados a sustraer credenciales.
Banreservas advierte especialmente sobre los mensajes que transmiten urgencia, anuncian premios inesperados o solicitan contraseñas, números de tarjetas y códigos de verificación.
En consecuencia, la sospecha debe aumentar cuando una supuesta personalidad o institución solicita datos confidenciales o transferencias a través de mensajes privados.
¿Qué hacer cuando se identifica una cuenta sospechosa?
Lo primero es evitar replicar la información publicada sin antes comprobar su veracidad.
Si existen indicios de suplantación, resulta conveniente conservar capturas de pantalla, el nombre de usuario, la dirección electrónica del perfil y los mensajes recibidos. Esos elementos pueden resultar útiles si posteriormente se presenta una denuncia.
También es recomendable utilizar las opciones de reporte de la red social correspondiente, identificando el problema como una posible suplantación de identidad.
En República Dominicana, la Policía Nacional dispone de un portal para denuncias virtuales, que contempla la recepción de denuncias relacionadas con ciberdelitos, estafas y robo de identidad.
Cuando una persona ha compartido información bancaria o contraseñas con un perfil fraudulento, debe contactar de inmediato a la entidad correspondiente, cambiar sus credenciales comprometidas y reforzar los mecanismos de seguridad de sus cuentas.
La denuncia del director policial demuestra que incluso las autoridades encargadas de combatir los delitos pueden convertirse en víctimas de la utilización indebida de su identidad.
