Santo Domingo, RD.- Un recorrido por las principales avenidas y parqueos del país deja al descubierto un patrón visual ineludible: una marea constante de automóviles y yipetas de color blanco domina el paisaje urbano, una preferencia estética, práctica, económica y de oportunidad que influye cada vez más en las decisiones de los compradores.
Al momento de adquirir un vehículo, los criterios varían: mientras algunos compradores no tienen preferencia por un tono específico, otros priorizan el color desde el primer momento. Sin embargo, no es raro que muchos sacrifiquen su tono favorito en favor de un menor precio o un mantenimiento más económico.
Es el caso de conductores como José Radhamés, quien, aunque prefiere el negro, optó por un vehículo blanco debido a su practicidad y facilidad de limpieza.
“El color que más me gusta es el negro, pero es muy delicado. Por eso me decidí por el blanco, porque es mucho más fácil de limpiar y mantener al día”, explicó Radhamés, propietario de un vehículo Kia K5.
Vehículos según color en RD
El parque de vehículos de República Dominicana, compuesto por automóviles (1,188,583) y yipetas (797,851), alcanzo 1,986,434 unidades al 31 de diciembre de 2025, según el Boletín Parque Vehicular de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
Automóviles
Al 31 de diciembre de 2025, el total de automóviles registrados en el parque vehicular se distribuye principalmente entre los tonos blanco y gris, concentrando entre ambos casi la mitad del parque.
El color blanco lidera el segmento con 285,929 unidades (24.1%), seguido de cerca por el gris con 272,062 unidades (22.9%). En proporciones menores se ubican el azul con 147,652 vehículos (12.4%) y el rojo con 140,844 unidades (11.8%).
El restante 28.8% del parque de automóviles se divide en una variedad de tonalidades, encabezadas por el color negro, que cuenta con 105,893 unidades registradas. Esta categoría se complementa con otros colores como verde, azul, dorado, marrón, plateado, naranja y amarillo, agrupando la diversidad cromática restante de las unidades circulantes.
Yipetas
Por su parte, la categoría de jeeps (yipetas) registrados para el mismo periodo presenta una distribución similar en sus primeros lugares, destacándose el color blanco con 231,889 unidades (29.1%) y el gris con 168,360 unidades (21.1%).
El color negro ocupa una posición más relevante en este segmento con 138,965 vehículos (17.4%), mientras que el restante 32.4% se distribuye entre tonalidades como rojo (79,948 unidades), azul (68,986 unidades), así como dorado, plateado, crema y verde, entre otros.
El factor comercial y la voz del experto
“Llevo diez años vendiendo vehículos usados y recién importados, y los de color blanco son, por mucho, los de mayor rotación. La razón es simple: el blanco es el color comodín que la gente acepta cuando no encuentra el tono específico que busca”, explicó Hansel Chalas, vendedor de vehículos.
“Al buscar un auto usado, el comprador siempre priorizará el precio y las condiciones mecánicas por encima del color. Sin embargo, si la pintura no le convence en absoluto, no lo va a comprar”, narró el vendedor.
“Hay tonos que generan rechazo inmediato, como el negro para ciertos clientes, o que apasionan, como el rojo. El blanco tiene la ventaja de ser neutral y bien aceptado, incluso por quien prefería otra opción”, concluyó Chalas.
El color blanco en vehículos a nivel mundial
Datos de firmas líderes internacionales en revestimientos como BASF (empresa química) y Axalta (pinturas para el sector automotriz) confirman que este tono representa entre el 35% y el 38% de las ventas globales.
Física y ahorro al volante
En regiones de clima cálido, la elección responde a una estricta razón de física térmica. Las carrocerías claras reflejan la mayor parte de la radiación solar y mantienen la cabina notablemente más fresca al estacionar al sol. Esta ventaja reduce la demanda del sistema de aire acondicionado y optimiza el consumo de combustible o batería.
A nivel financiero, optar por el tono estándar evita los abultados sobrecostos de fábrica que suelen acompañar a los acabados perlados, metalizados o satinados, los cuales encarecen la compra entre$500 y 2,000 dólares. Asimismo, reparar una abolladura o rayón en un taller resulta considerablemente más económico al trabajar con tonos sólidos básicos.
En el mantenimiento diario, la durabilidad de su apariencia supera a la de los colores oscuros. Aunque parezca contradictorio, la pintura clara disimula con mayor eficacia el polvo superficial, las pequeñas marcas de lavado y los arañazos ligeros en el barniz transparente, garantizando una estética limpia durante más tiempo con menor esfuerzo.
Psicología y mercado masivo
La psicología del consumidor también empuja decididamente esta preferencia masiva. Bajo la influencia del diseño tecnológico moderno, el blanco dejó de asociarse con sencillez para convertirse en sinónimo de innovación, pulcritud y minimalismo. Representa una «zona de confort visual» que protege al comprador frente al temor de arrepentirse o cansarse del color elegido.
En el caso particular de las jipetas y vehículos utilitarios, la reflexión de la luz genera un efecto óptico de expansión que hace percibir la carrocería como un objeto ligeramente más grande. Esta particularidad acentúa la sensación de robustez y presencia en la vía, al tiempo que estudios de seguridad confirman su superior visibilidad nocturna.
Finalmente, la altísima demanda del sector comercial consolida su dominio en las calles. Empresas de alquiler, taxis, flotas corporativas y organismos gubernamentales priorizan el color blanco por su bajo costo operativo, neutralidad institucional y facilidad de rotulación. Sumado a un excelente valor de reventa en el mercado usado, el blanco ratifica su reinado definitivo en la industria.
Factores psicológicos del color blanco
El blanco promueve la claridad mental y la concentración al actuar como un lienzo neutro que reduce el cansancio visual. Su notable capacidad para reflejar la luz amplifica los espacios, generando una sensación de libertad, orden y amplitud donde predomina la serenidad.
Asimismo, este tono proyecta transparencia, higiene y pulcritud en cualquier entorno, lo que transmite seguridad e integridad. Al evocar la idea de renovación y reinicio, prepara la mente para encarar nuevos comienzos con optimismo y enfoque.
Ya lo señalaba Leonardo da Vinci en sus tratados sobre la pintura, donde, aunque consideraba que el blanco no era un color primario en términos de pigmento, le otorgaba el rango supremo en la luz:
“El blanco es el primer color entre los simples, representa la luz sin la cual ningún color puede ser visto”.
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