El cierre temporal de un oleoducto clave en Arabia Saudita y una serie de ataques con drones en el golfo Pérsico dispararon el lunes los precios del petróleo, en una jornada que llegó a mostrar subas de casi el 5% antes de moderarse tras declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El barril de Brent del mar del Norte, para entrega en noviembre, llegó a superar los 109 dólares durante la sesión y cerró finalmente en 105,68 dólares, con un avance del 1,02%. Su par estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI) para entrega en octubre, ganó un 1,34% hasta ubicarse en 101,39 dólares.
El encarecimiento del crudo respondió a la creciente preocupación por el suministro proveniente de Oriente Medio tras nuevos ataques contra la infraestructura energética saudita y contra buques en la región, lo que reavivó el temor a una interrupción prolongada de las exportaciones globales. Los dos índices de referencia habían llegado a subir casi cinco por ciento al inicio de la rueda, antes de que se conocieran los comentarios del mandatario estadounidense sobre un posible acercamiento diplomático con Irán.
Las autoridades sauditas anunciaron el viernes el cierre temporal del oleoducto Este-Oeste, una vía de exportación crucial para sortear el bloqueo del estrecho de Ormuz, tras un ataque atribuido por Riad a combatientes respaldados por Irán en Irak. La agencia AFP citó a Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management, quien explicó que esta infraestructura “puede transportar alrededor de 7 millones de barriles por día desde el este de Arabia Saudita hasta Yanbu, en el mar Rojo, y constituye por tanto la ruta de desvío más importante del estrecho de Ormuz”.
AFP
