DONDE LA INDUSTRIA DOMINICANA, VUELVE A PRENDE

AHORA MAS GRANDE Y AL MISMO PRECIO DE UNA PEQUEÑA

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jueves, septiembre 10

Esto requiere de un cambio urgente, o vamos a colapsar

 


Cuando en una sociedad el ciudadano no tiene derecho a descansar en su hogar en horas nocturna, después de una jornada laboral intensa, y con familiares padeciendo enfermedades terminales, definitivamente andamos mal, muy mal, por el camino incorrecto.


Y lo peor del caso, es que él o los responsables de provocar los ruidos ensordecedores y el desconcierto hasta las tres y cuatro de la madrugada en todo un sector , toman la iniciativa, porque el que da primero, da dos veces, y ponen una querella por supuestas “ amenazas”.


Entonces, se da el caso que el victimario se presenta ante las autoridades como “víctima”, como el bueno de la película.

La verdad que es una verdadera locura que en una sociedad los que alterar la paz social, sean quienes tengan la voz cantante, al catalogarse afectados por los reclamos de los que están sufriendo en carne viva sus atrocidades.

Caso como el que estoy exponiendo lo están sufriendo miles de familias en diferentes sectores del Gran Santo Domingo, y en muchos pueblos en todo el territorio nacional.


Esto no puede seguir ocurriendo, hay que hacer algo urgente para detener esta barbaridad, por que parece que estamos a las puertas de que quienes provocan estos y otros desmanes, hoy se sienten con la fuerza y el apoyo para someter y hasta enviar a prisión, a quienes abogan por tener paz tranquilidad en sus hogares.


Me excusan los amigos lectores por el giro que hoy he dado en la columna, pero esto lo estamos viviendo desde hace tiempo, familias en el sector Piantini y en muchos otros, sin que hasta ahora, a pesar de las constantes denuncias, las autoridades que deben actuar, se han hecho los ciegos, sordos y mudos.

Es una situación que no se le deseo que padezca ninguna familia en este país.