Por: Marisela Gutiérrez
No escribo para agradar, escribo para que despierten.
El municipio de Santiago amaneció hoy cubierto por una humareda descontrolada, cuyo origen, hasta el momento, no ha sido informado por las autoridades competentes.
La situación genera preocupación entre la población, especialmente porque una exposición prolongada de humo y contaminantes puede provocar irritación de los ojos y las vías respiratorias, agravamiento de enfermedades respiratorias y otras complicaciones de salud, particularmente en niños, adultos mayores y personas vulnerables.
Lo que resulta preocupante es que, a esta hora del día, la población no tenga una explicación oficial sobre qué está provocando esta humareda, de dónde proviene y qué medidas se están tomando para controlarla.
No se trata simplemente de saber de dónde sale el humo. El pueblo necesita saber qué lo está provocando, qué riesgos representa y qué están haciendo las autoridades para evitar que esta situación termine convirtiéndose en un problema de salud pública.
Las autoridades competentes deben actuar y ofrecer información clara.
Santiago necesita respuestas, no silencio.
La ciudadanía espera saber qué está pasando y, sobre todo, cómo protegerse
