AHORA MAS GRANDE Y AL MISMO PRECIO DE UNA PEQUEÑA

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miércoles, agosto 19

¿Qué gasta una familia fuera del consumo normal y cómo vive su día a día un hombre solo?


 Santo Domingo, RD.- Para una familia de clase media baja dominicana, el consumo diario trasciende los alimentos esenciales. En el hogar destacan productos de cuidado personal e higiene como champú, detergente, suavizante de ropa, desinfectantes aromáticos,  papel sanitario y servilletas desechables.


Asimismo, la alimentación diaria incluye café, leche, yogur, frutos secos, embutidos de gama media, agua purificada y pan integral. A esto se suman insumos del hogar como ambientadores y suscripciones a servicios digitales de entretenimiento.


“Recuerde que no es sólo comida. Hay que gastar en productos para la limpieza de la casa y el aseo personal. Hay que ir al barbero, al salón  y  al médico. Pero también no somos esclavos hay que darse algunos gustos que uno quiera y salir a divertirse todo eso son gastos necesarios”, Luis Roberto Gómez, vendedor de carros usados.


Se debe tener en cuenta que si hay un vehículo hay que comprar combustible al menos cada 15 días, y tener en cuenta que puede haber imprevistos por desperfectos o robos lo cual agregaría otra carga financiera. 


Algunos precios y gastos de compra al mes

Pasta dental RD$ 400, papel de baño RD$350.00, champú,  RD$150.00, acondicionador RD$250.00, jabón de baño RD$150.00, afeitadores RD$250.00, cloro RD$90.00, jabón para lavar RD$200.00, jabón para fregar y brillo RD$ 150.00, detergente en polvo RD$150.00, suavizante para ropa RD$150.00, servilleta RD$150.00.


Aceite de oliva RD$600.00, vinagre entre RD$25.00 y RD$ 200.00, 4 botellones de agua RD$400.00 (dos botellones para tomar y dos para uso en la cocina), café una libra RD$ 400.00.


Fuera de la canasta básica estricta (alimentos, vivienda, transporte al trabajo, salud e higiene), las familias de clase media baja destinan  un porcentaje importante de sus ingresos a gastos discrecionales o de consumo no esencial.


El entretenimiento incluye plataformas de streaming compartidas, paquetes de datos móviles para conectar el hogar y paseos ocasionales los fines de semana a parques, playas o plazas comerciales. En estos paseos, la prioridad suele centrarse en el consumo de comida rápida, golosinas y actividades familiares accesibles.


Por último, sobresalen los gastos recurrentes de estética personal, como servicios de barbería o peluquería, además de la compra de cosméticos. Asimismo, reservan una porción del presupuesto para pequeñas celebraciones, como cumpleaños infantiles, intercambios navideños y compromisos comunitarios o sociales inevitables.



Estos gastos no están contabilizados en este trabajo ya que son muy particulares y dependerán de las familias, sus ingresos, sus gustos y su pasatiempo. 


El almuerzo demanda la mayor partida económica de la jornada. La compra de arroz de primera, carne de res o pechuga de pollo, habichuelas, ensalada verde, aguacate y sazones frescos eleva el costo de esta comida a unos RD$ 850.00 diarios. Jorge González


Gastos de un hombre solo

La carestía de los productos básicos y el problema económico que experimentan empleados públicos y privados, contrastan de manera drástica con los gastos de una familia según lo estipulado por el Banco Central pues la realidad es muy diferente en los hogares dominicanos.


La subsistencia de un  empleado con un sueldo mínimo o superior, es algo que es difícil de imaginar por el alto costo de la vida que se experimenta en el país. Aquí explicamos los gastos diarios reales de un empleado, asumiendo que viva solo y no tenga ni siquiera un gato de mascota.


Pasaje y café: Todo comienza en las primeras horas de la mañana después de caminar para abordar una guagua que lo llevará incómodamente a su trabajo, por el pago de 35 pesos a los cuales se le sumarán 15 pesos que compra de café antes de entrar a la empresa, que serían RD$100.00 ida y vuelta.


Hay que destacar que muchos hombres y mujeres deben pagar un motor RD$50.00 y pasaje de metro RD$ 20.00 para ir al trabajo y volver a su casa, lo cual serian RD$140.00 diario sólo de pasajes.


Desayuno: un desayuno básico sin importar donde se compre en colmado o puesto  callejero puede variar por lo que se consuma entre los 100 y 150 pesos.


Almuerzo: Al mediodía, hora del almuerzo, se dirige a un comedor o puesto de venta de comida en una acera a degustar el plato del día (arroz, habichuela, pollo guisado y ensalada verde) con un valor es de RD$200.00.


El almuerzo puede incrementarse a RD$250.00 si la carne es horneada o si es de otro tipo, y a RD$300 si es pescado. El agua tiene un costo de RD$20.00 por una botella.


Cena: Al igual que el desayuno la cena dependerá de lo que se coma, y si se prepara en casa o se compra en la calle. Si se prepara en el hogar la cena puedo costar menos de RD$ 150.00 por lo contrario si se compra fuera  serían unos RD$250.00.


Pago de casa o habitación, una habitación o pequeño anexo prácticamente para dormir y pasar un rato puede pagar entre RD$ 5,000.00 y RD$7,000.00 energía eléctrica incluida.


“Algunos dicen que vivir solo es más caro que vivir acompañado por el tema de la comida. Sin embargo, en mi caso no sé: gasto a diario unos RD$500.00 entre pasaje, desayuno, comida y cena, lo que equivale a RD$15,000.00 mensuales”, narró Cristian Rojas.


“Además pago RD$4,000.00 por una habitación para dormir y RD$1,000.00 adicionales [de servicios/mantenimiento]. Además, cuando se puede, me tomo un whisky barato de RD$800.00. Gano RD$26,000.00”, agregó Rojas. 


Conclusión

Analizar el presupuesto familiar y la rutina de quien vive solo en República Dominicana revela que la subsistencia va más allá de la canasta básica. Mantener la dignidad implica asumir gastos continuos en higiene, cuidado personal, pequeños imprevistos y espacios de esparcimiento que la medición oficial no suele contabilizar.


Así, la economía real refleja una constante tensión financiera. Ya sea repartiendo recursos entre las demandas del hogar o sobreviviendo con un sueldo individual ajustado a gastos diarios de transporte y comida en la calle, el bienestar diario exige priorizar, privarse de lujos y gestionar la vulnerabilidad con resiliencia.


Por Jorge González

Periodista, fotógrafo, reportajista y editor fotográfico de El Nacional