Fue Alex Rodríguez, colega de la redacción deportiva de Listín, quien sugirió la frase de que María Dimitrova y Félix Sánchez constituyen una “pareja única” en la historia del deporte dominicano, o tal vez un poco más allá.
¿Por qué usar el término única? Porque es difícil encontrarse con una pareja de esposos que hayan acumulado tanto éxito en sus carreras deportivas.
Lo de María es superconocida. Ella nació en el karate de combate, inclusive ganó medallas en esa modalidad, aunque hace unos 15 años atendió sugerencias de que se dedicara por completo a lo que se llama “kata”, que es un deporte de exhibición de karate. Pero nadie se crea que eso es fácil, es una coreografía de altos quilates, tanto en lo individual como colectivo, que conlleva mucha práctica y creatividad para causar el debido impacto.
María, de 40 años de edad, nació en Bulgaria, vino al país a los 6 años por decisión de sus padres, pero obviamente asumió el plátano power en su corazón. Ha ganado medalla de oro en 7 ediciones seguidas de los Juegos Centroamericanos, lo cual es impresionante.
Félix, nacido en Nueva York, tiene 48 años de edad, y vino al país a finales de los 90. Es superconocido por sus dos medallas de oro en los Olímpicos, la primera en Atenas 2004; luego de ahí vinieron las lesiones, y pasaron ocho años antes de su siguiente medalla, en 2012 en Londres. Todos le rindieron los honores de lugar al Súper Sánchez, que había dominado el campeonato mundial y la Liga Diamante por tres años, antes de Atenas. En un momento acumuló 43 victorias seguidas, increíble.
Sánchez está retirado desde 2016, María acaba de anunciar su retiro de la competencia, y ambos están dedicados al cuidado de dos niños, uno de 5 años (nacido en 2021), otra de un año y pico. Pero siguen en el deporte. Félix tiene una academia en la que forma atletas para la pista, está adscrito a la Cancillería como Embajador del Deporte, y también es inmortal del deporte nacional. María es primer teniente de los mandos militares, pero tiene una academia forjadora de atletas de karate y para defensa personal.
Ambos son glorias del deporte. La semana pasada tuve el placer de compartir con ellos una conversación-entrevista de casi 80 minutos, la cual está disponible en la plataforma digital de Listín Diario, especialmente YouTube. Invito a los lectores de esta columna a mirar este video pues de seguro lo disfrutarán en grande.
FRACASO: Giancarlo Stanton fue puesto en la lista de lesionados por 60 días, lo que significa que no volverá en la presente campaña con los Yanquis. Su problema es en la pierna derecha, y tan solo pudo actuar en 24 juegos.
Para que ustedes vean que con frecuencia los planes de un equipo no salen como fueron proyectados. Stanton es uno de los bateadores que más duro conecta la pelota, siempre ha sido un jonronero de calibre y de por vida, en su carrera, suma 456, pero a sus 36 años de edad por sus lesiones no hay seguridad de que pueda alcanzar los 500.
El jardinero y DH llegó a los Yanquis en 2018, en un intercambio de jugadores con los Marlins. Su contrato con Miami era de 13 años (2015-2027) por la suma de US$325 millones, el más caro de ese instante.
¿Cuál es su situación actual? Todavía le queda la campaña de 2027 en contrato, cuando ganará US$25 millones, pero los Marlins pagarán 10 millones de ese dinero. En 2028 todavía tiene una opción del equipo, y si no la ejercen deberán pagarle un bono de 10 millones.
En sus 17 años de Grandes Ligas, además de 456 jonrones, tiene 1642 hits y 1183 empujadas. Podría jugar par de años más, si no se lesiona, y alcanzar los 500 cuadrangulares.
¿Tiene números de Salón de la Fama? Excepto los jonrones, sus demás números están cortos. En OPS, inclusive, su .871 pudiera ser una protección, pero eso se sabrá luego de su retiro.
EL PEQUEÑO: El infielder Nasim Núñez, de ascendencia dominicana que juega para los Nacionales de Washington, ha permanecido como líder de robo de bases de la Liga Nacional con 42. Sin embargo, su promedio de bateo ha bajado a .219, 1 HR, 34 empujadas, OPS bajito de .555. En sus 42 robos le han hecho outs 8 veces, pero él necesita estar en base con frecuencia si quiere ser regular.
