Es muy pronto para decir que Joshua Báez es el nuevo fenómeno de la pelota dominicana en Grandes Ligas. O al menos que pudiera ser, luego de su histórico debut del sábado con los Cardenales de San Luis, cuando disparó 3 jonrones en sus tres primeros turnos. Eso incluyó cuadrangular ante el primer pitcheo del zurdo Matthew Boyd, de los Cachorros, quien también acepta los dos siguientes.
Y si usted pregunta por qué esa suerte cae en un dominicano, no se crea que es casualidad. Es una manifestación más de lo que significa el béisbol para los dominicanos.
De hecho, su padre, Juan José Báez, era un pelotero con intenciones de convertirse en profesional y alcanzar las Grandes Ligas. El reporte dice que falleció hace 3 años, pero no especifica el motivo. Su madre, Yris, estuvo en el estadio Wrigley Field el sábado para ver la presentación de su hijo, y fue testigo del hecho. Luego, la señora fue entrevistada para la televisión, con traductor del equipo.
Dice la historia de la familia que cuando nació Joshua vivían en Boston, pero que siendo bebé se mudaron a Santo Domingo. Allí estuvo hasta que el niño hizo el 6to. grado de la escuela, regresando a Boston.
En su escuela de bachillerato, Snowden International School, bateaba y lanzaba, y dicen que lo hacía a 97 millas. Era una especie de Shohei Ohtani para un futuro cercano, aunque ahora no se habla de eso.
Fue drafteado por los Cardenales en la segunda ronda del 2021, el número 54 en general, y parece que era bueno, pues lo firmaron por 2.2 millones de dólares.
Desde ese 2021 ha estado en las menores; hace 3 años pegó 28 jonrones, y este 2026, jugando para el Memphis, Triple-A, tenía 34 jonrones, demostración de su poder. Mide 6 pies 3 pulgadas y como nació en 2003 (el 28 de junio), tiene ya cumplidos 23 años.
Sus 34 jonrones de la presente temporada en Triple-A ocurrieron en 410 turnos, una excelente proporción.
