El invierno pasado, las oficinas de los New York Mets celebraban con entusiasmo la firma del dominicano, un bateador ambidiestro de cartel asegurado por dos años y 40 millones de dólares, llamado a ser una pieza clave en la inicial tras la partida de Pete Alonso.
Hoy, la realidad en Queens dicta un libreto radicalmente opuesto, teñido por la frustración médica y una campaña de debut que ha tocado fondo oficialmente.
La situación del pelotero es crítica de cara al futuro inmediato. Polanco se sometió a una cirugía de tobillo esta semana para corregir una bursitis crónica en el lado izquierdo. El procedimiento pone fin de manera definitiva a su participación en la temporada actual, siendo transferido oficialmente a la lista de lesionados de 60 días.
El panorama para el próximo año ya arranca con contratiempos. Las estimaciones médicas indican que el infielder podría no estar listo para el inicio de los entrenamientos de primavera de 2027.
El mánager interino de la novena, Andy Green, ha salido al paso para atemperar las alarmas, explicando que una vez que se abran los campos de entrenamiento en Florida, Polanco seguirá un riguroso «programa de progresión beisbolística» para recuperar el tono de manera paulatina.
AFP
