Nueva tregua no declarada en la guerra entre Estados Unidos e Irán y nueva distensión, por lo cual no ha habido últimamente aumentos considerables del precio del petróleo, buena noticia y alivio para el mundo en general y nosotros en particular. Sin embargo, hay quejas desde el pasado viernes en razón de que el Gobierno subió dos o tres pesos al precio de los combustibles cuando se había comprometido a tenerlo congelado si el precio del petróleo no pasaba de 95 dólares el barril, lo cual no había ocurrido, gracias justamente a la actual distensión Washington-Teherán. Nos quedaron mal en ese sentido, pese a que el alza fue menor. Golpe menor, pero indignante pese a eso.
