Agentes de la seguridad cubana se infiltraron en instalaciones de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo para vigilar a atletas de su delegación y evitar deserciones, según pudo establecer Diario Libre en una investigación periodística.
La operación fue detectada por organismos de seguridad dominicanos, que intervinieron y retiraron de los recintos a varios de los involucrados.
Los esfuerzos de la seguridad cubana se intensificaron durante la primera parte del certamen, cuando apenas se habían producido dos deserciones. Al cierre de los Juegos, al menos cinco deportistas cubanos habían abandonado la delegación.
Uno de los episodios que encendió las alarmas ocurrió durante una competencia bajo techo en el Parque del Este. Militares dominicanos detectaron dentro de la instalación a agentes cubanos que perseguían a deportistas de esa delegación que intentaban abandonar el grupo.
