La detección de matrimonios fraudulentos utilizados para obtener la residencia en Estados Unidos mantiene una frecuencia "alarmante" en República Dominicana, según afirmó William Swaney, cónsul de Estados Unidos en el país, quien advirtió que esta práctica persiste desde hace décadas y obliga a las autoridades a realizar investigaciones más profundas durante los procesos de solicitud de visas.
El funcionario, entrevistado por Diario Libre sobre los principales cambios y desafíos que enfrenta actualmente el proceso de visas de inmigrante, explicó que, aunque los casos fraudulentos representan una proporción pequeña frente al volumen total de solicitudes, son suficientemente frecuentes para generar preocupación entre las autoridades consulares.
"Una frecuencia alarmante, para decirle la verdad", respondió al ser consultado sobre qué tan habitual es que el consulado detecte matrimonios falsos utilizados para conseguir la residencia estadounidense.
El diplomático señaló que conoce esta problemática desde su primera asignación en República Dominicana, hace casi 30 años, en el 1997, cuando se desempeñaba como vicecónsul y aseguró que continúa siendo un desafío para las autoridades.
"En ese entonces era un problema, todavía es un problema", afirmó.
Casos difíciles de identificar
El funcionario explicó que uno de los principales retos es que estos casos pueden ser difíciles de identificar y resolver, debido a que requieren recopilar y analizar múltiples elementos para determinar si la relación matrimonial es genuina.
Entre los casos detectados, mencionó situaciones en las que personas llegan a contraer matrimonio con familiares u otras personas con el propósito de facilitar un proceso migratorio.
"Son pocos, pero son difíciles estos casos. Son difíciles de identificar y resolver porque toma mucho tiempo para llenar las pruebas", explicó.
Para enfrentar esta situación, el consulado cuenta con una unidad contra fraude especializada en detectar este tipo de irregularidades.
El funcionario destacó el trabajo de esa unidad, pero reconoció que las investigaciones adicionales representan un uso importante de recursos y pueden prolongar los procesos.
El fraude afecta los tiempos de todos los solicitantes
La preocupación por los matrimonios fraudulentos no se limita a quienes incurren en esta práctica. Según explicó el funcionario, la existencia de estos casos obliga al personal consular a dedicar más tiempo a determinadas solicitudes para comprobar que la relación y la información presentada son legítimas.
"Los buenos pagan para los pecados de los mal creados", expresó Swaney, al explicar que los casos fraudulentos generan consecuencias para quienes realizan sus trámites de manera legítima.
Esto puede traducirse en investigaciones más profundas y entrevistas más extensas, incluso para solicitantes que no presentan irregularidades, debido a la necesidad de que los funcionarios tengan suficiente información antes de tomar una decisión.
"Eso provoca problemas, no solamente para hacer una investigación más profunda o no tener esa confianza, pero también extiende el tiempo para todos", explicó.
