El Gobierno se desgasta, muestra poca efectividad de maniobra ante diferentes frentes hostiles, pero el presidente Luis Abinader mantiene alto índice de aprobación ciudadana, según encuestas. Algo chocante o un tanto contradictorio; tema de mucha tela para cortar entre los analistas. Como el jefe del Estado, Abinader no debiera permanecer exento a la pérdida de popularidad del PRM. Algunos, más escépticos, lo atribuyen a una exitosa estrategia de marketing político. Otros a que, en líneas generales, al presidente se le reconoce una buena intención en sus diferentes ejecutorias de Estado. También al hecho de la estabilidad social y económica del país. En ese orden se le compara con naciones latinoamericanas sumidas en el caos
