La cooptación política es uno de los fenómenos más persistentes -y de los menos discutidos con franqueza- de la vida pública dominicana. El Estado absorbe profesionales, intelectuales, periodistas, que antes se presentaban como voces críticas. La sociedad pierde referentes independientes, objetivos, que puedan cuestionar al poder sin miedo a perder privilegios. La simple ecuación parece ser: gobierno que me emplea es bueno; gobierno que no, es malo. La práctica no es nueva, pero ha sido particularmente visible durante los dos más recientes periodos constitucionales. Figuras que entendíamos como “ciudadanos independientes” o “sociedad civil” construyeron reputación denunciando al gobierno anterior, solo para luego ascender a posiciones públicas bajo la administración actual.
AHORA MAS GRANDE Y AL MISMO PRECIO DE UNA PEQUEÑA
15 ANIVERSARIO DE MR GRILLED, SANTIAGO
jueves, julio 9
Cooptación (1 de 2)
La cooptación política es uno de los fenómenos más persistentes -y de los menos discutidos con franqueza- de la vida pública dominicana. El Estado absorbe profesionales, intelectuales, periodistas, que antes se presentaban como voces críticas. La sociedad pierde referentes independientes, objetivos, que puedan cuestionar al poder sin miedo a perder privilegios. La simple ecuación parece ser: gobierno que me emplea es bueno; gobierno que no, es malo. La práctica no es nueva, pero ha sido particularmente visible durante los dos más recientes periodos constitucionales. Figuras que entendíamos como “ciudadanos independientes” o “sociedad civil” construyeron reputación denunciando al gobierno anterior, solo para luego ascender a posiciones públicas bajo la administración actual.
