Cuando se restringen libertades civiles, se reprime a opositores y se somete el Estado a un control férreo, en la tradición dictatorial, pero se realizan elecciones, en la tradición democrática, surge lo que hoy se denomina autocracia electoral. Esto es una democracia simulada que permite votar, pero solo como fachada. Hay sensación de participación, sí, pero las elecciones no son libres ni competitivas, y el gobernante utiliza todos los recursos para perpetuarse. Venezuela bajo Maduro, Rusia bajo Putin, Nicaragua bajo Ortega-Murillo, ilustran ese modelo. La cabeza del régimen del país centroamericano ha sorprendido ahora con la pretensión de eliminar comicios y transitar hacia una autocracia, dictadura, abierta
