El principal problema que viene confrontando el deporte dominicano desde hace décadas, en todas sus estructuras, se genera por que no existen restricciones para evitar que los dirigente tengan la libertad de permanecer al frente de un organismo por tiempo indefinido.
Permanecer por un promedio de más de 20 años, al frente de federaciones, clubes y ligas, ha provocado la instalación de dictaduras que imposibilitan la apertura y surgimiento de una nueva generación de dirigentes
para mantenerse al frente de esos organismos, emplean todos los recursos que por diferentes vías generan esas instituciones, con más énfasis, del dinero que aporta el Estado.
Ya es hora de que los “rezagados” exijan por todos los medios, una transformación radical en todos los niveles.
Aunque hay que reconocer que algunos han realizado una buena labor al frente de sus organismos, sin embargo, eso no los puede llevar a creer que deben ser eternos en esas posiciones.
Sin duda, ya llegó la hora para que, sin pérdida de tiempo, se legisle en el seno del movimiento, para que se limite a los dirigente, a un máximo de tres periodos al frente de una Federación o Asociación.
Si damos una mirada a los tantos años que llevan la mayoría de los dirigentes al frente de esos organismos, se tiene por obligación, que llegar a la conclusión, de que los demás son estúpidos o incapaces, y que sin los actuales, se produciría un derrumba o descalabro del deporte.
Uno de los factores que más influye en ese entramado dictatorial de los máximos dirigentes, es que manejan recursos económicos, que les facilitan doblegar y tener a sus pies, a los presidentes de Asociaciones, con “minúsculas ayudas” que toman de los fondos multimillonarios que mayormente les proporciona el Estado.
