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15 ANIVERSARIO DE MR GRILLED, SANTIAGO

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sábado, junio 27

¿Por qué un terremoto no se siente igual en Santo Domingo que en Santiago?

 


Cuando ocurre un terremoto, no solo importa la magnitud del sismo o la cercanía al epicentro, sino también el tipo de suelo sobre el que se encuentra una ciudad, el cual puede influir en la intensidad con la que se sienten las vibraciones y en la respuesta de las edificaciones.


Así lo explica la especialista en ingeniería sísmica Claudia Germoso, a propósito de que este viernes se registró un sismo de magnitud 5.0 a las 12:06 p. m. (hora local) en aguas del Caribe, con epicentro ubicado a 58 kilómetros al sur de Boca de Yuma, en la provincia La Altagracia, de acuerdo con el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS).


Germoso señala que República Dominicana presenta una gran diversidad de suelos y que esa condición debe ser tomada en cuenta al momento de diseñar y construir cualquier infraestructura.


En el caso de Santo Domingo, Germoso explica que la ciudad no presenta un único tipo de terreno, al señalar que cerca de la costa predominan materiales más rígidos y rocosos, mientras que al alejarse del litoral aparecen franjas con suelos más blandos.


"En Santo Domingo tenemos una variación; cerca de la costa tenemos un material un poco más rígido, más duro, rocoso, pero a medida que nos vamos alejando de la costa tenemos franjas en las que el material se vuelve cada vez más blando", indicó.


La experta mencionó sectores específicos donde predominan esos materiales más blandos, como son los sectores de Los Prados y Arroyo Hondo. Además, advirtió que este tipo de terreno suele amplificar el movimiento sísmico.

Suelos en Santiago

Germoso expuso que aunque también existen zonas con materiales más resistentes, de forma general la ciudad de Santiago está asentada sobre suelos sedimentarios, los cuales tienen un comportamiento distinto durante un terremoto.


"En Santiago sí que, de manera general, tenemos un suelo blando; hay muy poco suelo duro en la ciudad", afirmó.


Explicó que esa condición hizo que durante muchos años predominaran edificaciones de baja altura, máximo de cuatro niveles.


"Anteriormente eso se respetaba mucho; usted iba a Santiago y como mucho veía edificios de cuatro niveles, pero últimamente se está viendo un incremento de torres muy altas que no entendemos el porqué, considerando el tipo de suelo que hay allá", expresó.


¿Qué ocurre cuando el suelo es blando?

La especialista explica que los suelos blandos pueden amplificar las ondas sísmicas, haciendo que el movimiento del terreno sea mayor que en una superficie rocosa.


Ese comportamiento puede provocar un fenómeno conocido como resonancia.


"Al amplificar el movimiento y construir una edificación que pueda coincidir con ese movimiento del suelo, ahí es donde se genera el fenómeno de la resonancia, que amplifica tanto el suelo como la estructura y por eso es que ocurre el colapso", explicó Germoso.


La ingeniera indicó que ese fenómeno es una de las hipótesis que estudian especialistas tras algunos terremotos recientes registrados en países como Turquía, México y los más recientes en Venezuela.


No existe una ciudad completamente más segura

Pese a las diferencias entre ambas ciudades, la experta aclara que no puede afirmarse que Santo Domingo sea más resistente a los terremotos que Santiago.


Dijo que el comportamiento dependerá del tipo de suelo específico donde se encuentre la edificación y de que su diseño estructural responda a esas condiciones.


Para Germoso, el principal reto del país es que todavía no siempre se incorpora el comportamiento del terreno dentro del diseño estructural.


"No todas las estructuras se pueden edificar en cualquier tipo de suelo", sostuvo.

La especialista advirtió que una construcción puede cumplir con los criterios del diseño sismorresistente y, aun así, presentar problemas si el suelo sobre el que fue levantada no fue correctamente evaluado.


Falta información sobre el suelo

Otro aspecto señalado por la ingeniera es la escasez de estudios de microzonificación sísmica en gran parte del territorio nacional.


Declaró que estos estudios permiten identificar cómo responde el terreno en sectores específicos y sirven de guía para determinar qué tipo de edificaciones son las más adecuadas en cada zona.


"Un estudio de microzonificación te define el suelo en toda una región y permite que el estructuralista determine qué tipo de vivienda puede construirse allí. Lamentablemente tenemos muy poca información y ahí es donde se empieza a construir con poco conocimiento sobre el suelo", señaló Germoso.


DIARIOLIBRE