En nuestro país es “regla” que menores criminales provengan de las clases bajas; pero no debemos ver este vínculo con idea de determinismo social. Hay adolescentes que desde la niñez presentan impulsividad extrema, baja regulación emocional, dificultades persistentes de empatía. Esos son perfiles de riesgo que requieren intervención temprana. Pero, bien sabemos, esa posibilidad no está al alcance de dominicanos pobres, es “privilegio” de las clases acomodadas, si acaso. Entorno adverso (familia desestructurada, pobreza, barrio) es terreno fértil para amplificar la impulsividad, pero no determina un destino criminal. Violencia, delincuencia juvenil pueden prevenirse mediante lo que no tenemos: sistema estructurado de intervención individual temprana; dignificación, no estigmatización. Miremos modelos externos y empecemos.
AHORA MAS GRANDE Y AL MISMO PRECIO DE UNA PEQUEÑA
15 ANIVERSARIO DE MR GRILLED, SANTIAGO
miércoles, junio 24
Jóvenes criminales (y 3)
En nuestro país es “regla” que menores criminales provengan de las clases bajas; pero no debemos ver este vínculo con idea de determinismo social. Hay adolescentes que desde la niñez presentan impulsividad extrema, baja regulación emocional, dificultades persistentes de empatía. Esos son perfiles de riesgo que requieren intervención temprana. Pero, bien sabemos, esa posibilidad no está al alcance de dominicanos pobres, es “privilegio” de las clases acomodadas, si acaso. Entorno adverso (familia desestructurada, pobreza, barrio) es terreno fértil para amplificar la impulsividad, pero no determina un destino criminal. Violencia, delincuencia juvenil pueden prevenirse mediante lo que no tenemos: sistema estructurado de intervención individual temprana; dignificación, no estigmatización. Miremos modelos externos y empecemos.
