Santo Domingo.- El impuesto propuesto por el Gobierno a las transferencias electrónicas y los cheques podría convertirse en un obstáculo para los esfuerzos de bancarización y digitalización que impulsa el país, al aumentar los costos de las transacciones realizadas por personas y empresas.
Así lo advirtió Rosanna Ruiz, presidenta ejecutiva de la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA), al mismo tiempo, que valoró de manera positiva gran parte de las medidas fiscales orientadas a fortalecer la economía y facilitar el cumplimiento tributario de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
Sin embargo, sostuvo que gravar las operaciones financieras envía una señal contraria a la estrategia de inclusión financiera desarrollada durante los últimos años.
“Es un impuesto que tradicionalmente no hemos favorecido porque va en dirección opuesta a lo que queremos lograr como país. Nuestro objetivo es que más personas abandonen el efectivo y utilicen los canales bancarios y digitales, porque eso genera mayor formalización, trazabilidad y transparencia”, afirmó a EL DÍA.
Explicó que el principal impacto de la medida recaerá sobre los usuarios que realizan pagos a terceros, transfieren recursos entre diferentes entidades financieras o utilizan cheques para cumplir compromisos comerciales.
Ruiz señaló que, aunque las operaciones entre cuentas pertenecientes a un mismo titular continuarían exentas, millones de transacciones cotidianas sí estarían sujetas al gravamen.
