La ofensiva en Grandes Ligas ha decaído bastante en las últimas temporadas. Una vez se quiso señalar la forma de almacenar las pelotas por parte de los equipos. Incluso, la oficina del Comisionado estuvo monitoreando las temperaturas en que cada equipo guardaba las bolas de juego. Esas incógnitas fueron rechazadas, debido a que la ofensiva cada año es menor.
Cada año baja la cantidad de jugadores que promedian .300 ó más. En la campaña pasada, solo siete bateadores terminaron con promedio por encima de esa marca que fueron Aaron Judge, de los Yankees, (.331); Bob Bichette, de Toronto, y Jacob Wilson, de los Atléticos, con .311; George Springer, de Toronto, (.309); Jeremy Peña, de Houston, y Trea Turner, de los Phillies, (.304), y Yandy Díaz, de Tampa, (.300).
En 2024, la misma cantidad (7) batearon por .300 ó más. En 2023 lo hicieron nueve.
Este año, aunque todavía es temprano, muchos bateadores buenos están por debajo.
Es notable la caída ofensiva del astro japonés Shohei Ohtani, de los Dodgers, quien está en un gran “slump” . Ohtani llegó al juego del miércoles de 17-0, viendo caer su promedio de bateo 38 puntos, de .278 a .240, en cinco juegos, siendo la primera vez desde 2022 que se va en blanco en esa cantidad de partidos.
Ohtani llega al juego de hoy habiendo conectado solo un jonrón en sus últimos 20 juegos, lo que representa un ritmo de 8.1 jonrones en 162 juegos que no es el acostumbrado.
La velocidad de salida promedio de sus batazos de (95.8 mph) como su porcentaje de batazos fuertes (60.1%) alcanzaron su punto máximo en 2024; en 2026, se encuentran en 93.6 y 48.4. Su wRC+ y su OPS ajustado han sufrido caídas más drásticas, hasta 125 y 131 respectivamente; una vez más, sus totales más bajos en una temporada completa desde 2019.
El dominicano Fernando Tatis Jr., de San Diego, está extrañado, porque no ha conectado su primer jonrón. Así que algo anormal está sucediendo con la ofensiva en Grandes Ligas.
POR JUAN MERCADO
