El acusado, de 34 años, se declaró culpable el pasado 7 de abril por el crimen de Athena Strand, por lo que el jurado debía determinar si recibiría cadena perpetua o la pena capital, según reportó The New York Times.
De acuerdo con la fiscalía, Horner, quien trabajaba como repartidor para FedEx, acudió a entregar un paquete a la vivienda del padre de la menor en Paradise, cerca de Dallas, momento en el que decidió llevársela en su vehículo, donde posteriormente la estranguló. El cuerpo de la niña fue encontrado dos días después, a unos 10 kilómetros del lugar de su desaparición.
Durante el juicio, que se centró en definir la condena, el jurado tuvo acceso a pruebas audiovisuales que mostraban los últimos momentos entre el acusado y la víctima dentro del vehículo, lo que marcó profundamente el proceso.
El propio Horner explicó a los investigadores que actuó en medio del pánico tras golpear accidentalmente a la menor con la camioneta y que la asfixió luego de que ella le dijera que contaría lo ocurrido.
El fiscal James Stainton calificó el hecho como “uno de los peores posibles” y solicitó la pena de muerte, argumentando falta de remordimiento. Por su parte, la defensa pidió cadena perpetua, alegando antecedentes personales difíciles y problemas de salud mental.
Tras escuchar testimonios y revisar evidencias durante cerca de 20 días, el jurado tomó solo tres horas para emitir su decisión, optando por la pena capital mediante inyección letal.
El acusado reaccionó sin mostrar emociones y respondió brevemente al juez cuando se le informó sobre el proceso automático de apelación.
Luego del veredicto, familiares de la víctima expresaron su dolor y condena ante el crimen. Además, la madre de la menor ha impulsado iniciativas en su memoria, incluyendo una organización y un sistema de alerta para casos de niños desaparecidos en el estado.
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