El miércoles por la noche, Estados Unidos lanzó nuevos ataques dentro de Irán contra una instalación militar en Bandar Abbas y derribó drones iraníes cerca del estrecho de Ormuz, según informaron funcionarios estadounidenses. Horas después, Irán respondió con un ataque contra una base aérea estadounidense en Kuwait, mientras Israel intensificó su ofensiva militar en el sur del Líbano y Donald Trump advirtió que podría “terminar el trabajo” si Teherán no acepta un acuerdo.
Funcionarios estadounidenses, que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a declarar públicamente, afirmaron que fuerzas del Comando Central de Estados Unidos derribaron cuatro drones de ataque iraníes unidireccionales en las inmediaciones del estrecho de Ormuz. Las autoridades estadounidenses señalaron que una estación de control terrestre ubicada en Bandar Abbas, desde donde se preparaba el lanzamiento de un quinto dron, fue alcanzada por los bombardeos.
“Estas acciones fueron mesuradas, puramente defensivas y tenían como objetivo mantener el alto el fuego”, declaró un funcionario a Reuters.
Dos horas después de los ataques estadounidenses, la emisora estatal iraní IRIB informó que la Guardia Revolucionaria lanzó un ataque contra una base estadounidense en Kuwait “que sirvió como origen del ataque”, en represalia por los bombardeos contra territorio iraní.
El ejército kuwaití confirmó posteriormente que sus sistemas de defensa aérea interceptaron misiles y drones hostiles poco antes de las 6 de la mañana en la ciudad de Kuwait.
AP
