El desembarque de los 153 pasajeros y tripulantes del crucero MV Hondius comenzó en la madrugada de este domingo 10 de mayo en Tenerife, España, como parte de un operativo coordinado por las autoridades españolas con la participación de 23 países y el acompañamiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El dispositivo contó con 325 guardias civiles y 33 agentes de policía, desplegados para garantizar el traslado de las personas a sus países de origen, en ese sentido, director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, viajó a Canarias para supervisar la operación y reiterar que el proceso se desarrolla con normalidad.
Horas antes del desembarque, Tedros agradeció a los ciudadanos de Tenerife por permitir la llegada del crucero y pidió mantener la calma: “Necesito que me escuchen con claridad: esto no es otro COVID 19. El riesgo actual para la salud pública derivado del hantavirus sigue siendo bajo”, expresó.
El funcionario recordó que el hantavirus de los Andes es una enfermedad grave y confirmó que tres personas fallecieron a bordo del buque, sin embargo, insistió en que el riesgo para la población local es bajo y que no existe contacto entre los pasajeros y los residentes de la isla.
Aunque el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, intentó detener la operación, el Gobierno de España mantuvo el operativo y continuó con el desembarque.
Los primeros en descender fueron 14 pasajeros españoles, entre ellos un miembro de la tripulación, quienes fueron trasladados en avión a Madrid. Posteriormente comenzaron a salir los ciudadanos franceses y, más adelante, lo harán los pasajeros canadienses.
AFP
