Artemis II culminó este viernes con éxito su misión de llevar nuevamente al ser humano a la órbita lunar por primera vez desde 1972, con la salida de la cápsula Orión de sus cuatro astronautas, en aparente buen estado y en medio de los aplausos desde el centro de control en Houston, tras diez días históricos y sin mayores percances.
"Estados Unidos ha vuelto a enviar astronautas a la Luna y traerlos de regreso a salvo", expresó tras el amerizaje Jared Isaacman, administrador de la NASA, sobre esta misión de prueba del potente cohete SLS y de la nave Orión.
El buen tiempo acompañó a la tripulación más diversa que llegó a la órbita lunar el lunes pasado después de un despegue sin problemas el 1 de abril desde Cabo Cañaveral (Florida), condiciones que se repitieron este viernes en el Pacífico, frente a la costa de San Diego (California), donde se zambulló la cápsula.
Tripulación diversa y récord de distancia
Victoriosos llegaron a la Tierra la primera mujer en orbitar la Luna, Christina Koch; la primera persona afroamericana, Victor Glover, y el primer no estadounidense en acompañar una misión de la NASA, el canadiense Jeremy Hansen.
El comandante de la NASA Reid Wiseman completó esta misión, que llega a su fin con un cúmulo de hitos históricos cumplidos y que darán un impulso a las próximas misiones del Programa Artemis que busca alunizar dos veces en 2028, así como orbitar la Tierra en 2027, mientras la agencia espacial estadounidense avanza simultáneamente en los planes de construcción de una base en la Luna.
La tripulación superó el récord de distancia alcanzado en el espacio por la misión Apolo 13 en 1970 y estableció una nueva marca al alejarse 406.771 kilómetros de la Tierra.
Igualmente, probó por primera vez el soporte vital humano en una nave al pasar sobre por la cara oculta de la Luna, que incluyó un apagón de las comunicaciones durante 40 minutos y que los premió además con un eclipse de más de 50 minutos, que les permitió hacer otro tipo de observaciones.
AGENCIAS
