Los enemigos de Irán "se verán cada vez más humillados y debilitados", así lo advirtió este jueves el nuevo líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, el segundo hijo del ayatolá Alí Jameneí, muerto el primer día de bombardeos de Washington y Tel Aviv contra Teherán.
"Gracias a la extraordinaria unidad forjada entre nuestros compatriotas se ha producido una fractura en el enemigo. Al dar gracias de forma concreta por esta bendición, nuestra cohesión se hará aún más fuerte y firme y nuestros enemigos se verán cada vez más humillados y debilitados", escribió el líder supremo iraní en su cuenta de X.
