Santo Domingo.– Como si la ciudad caminara al ritmo de “Flores amarillas” de la popular serie Floricienta, así lucen por estos días algunas aceras de varias calles del Distrito Nacional, adornadas por el esplendor de los robles amarillos en plena floración.
El vibrante color de sus flores transforma el paisaje urbano, aportando vida y contraste a entornos que muchas veces se perciben grises.
“Son muy bellas, pintan la calle que en ocasiones está gris”, expresó Katerin, una peatona de la avenida San Martín, quien aseguró que estos árboles aportan un toque especial a la ciudad.
Comentó, además de su belleza, también ofrecen sombra en medio de las altas temperaturas.
“Le dan un toque mágico a las calles que a veces tienen basura y nos protegen de los no tan amigables rayos del sol”, afirmó.
Un símbolo de temporada
En República Dominicana, el florecimiento masivo de estos árboles entre marzo y abril se asocia con la llegada de la primavera, convirtiéndose en un espectáculo natural esperado por muchos.
ELDIA
