El dominicano Julio Rodríguez, de Seattle, no ha podido safarse de los malos inicios ofensivos en sus primeras cinco temporadas en las Grandes Ligas.
Desde su primera temporada en 2022, cuando ganó el premio de Novato del Año, Rodríguez presentó debilidad ofensiva en abril. Ese año en ese primer mes bateó para .205, sin jonrones y apenas seis remolcadas. En 73 turnos fue ponchado 30 veces.
Por momentos se pensó que iba a ser devuelto a las menores, pero en mayo se recuperó con promedio de .309, con seis jonrones y 17 impulsadas. Ese despertar lo llevó hasta el premio.
En 2023 mejoró a .240, con cinco jonrones y 12 empujadas. En 2024 promedió .267, con un vuelacercas y 10 producidas.
El año pasado volvió a caer a .202, con un cuadrangular y 11 empujadas.
Este año arrancó peor, con promedio de .143, sin jonrones y solo dos remolcadas en los primeros 13 partidos.
En abril durante su carrera, Rodríguez promedia .227 (409-93), con 25 extrabases (14 dobles, dos triples y nueve jonrones) en 102 juegos. En ese mes ha recibido 130 ponches, con porcentaje de embasarse de .298, slugging de .337 para un OPS de .635, siendo abril el peor mes de su carrera.
Rodríguez acostumbra a mejorar ofensivamente en los meses de julio (.281), agosto (.320) y septiembre (.295).
Para superar esos malos inicios de temporada, Rodríguez y Seattle han ejecutados planes, pero ninguno les ha funcionado.
Incluso en varios entrenamientos, han colocado a Rodríguez a coger más turnos de lo acostumbrado, con la esperanza de que llegará con el swing con mejor “timing” a la temporada y nada. Su agentes Ulises Cabrera y Bryan Mejía se lo han llevado a trabajar más temprano a Miami con la esperanza de que pudiera mejorar y tampoco obtuvieron los resultados esperados.
Lamentablemente, Rodríguez tendrá que acostumbrarse a los malos comienzos, que podrían ser por el frío de este tiempo en la costa oeste y seguir aprovechando los cálidos veranos.

