Caracas (EFE).- El eventual retorno de la líder opositora y premio nobel de la paz María Corina Machado a Venezuela se perfila como una prueba de fuego para la presidenta encargada Delcy Rodríguez, que medirá la apertura política de su Gobierno y si las libertades siguen restringidas en el país suramericano, señalaron expertos a EFE.
La opositora es una de las figuras más críticas del Gobierno chavista, que la tilda de “violenta” y “extremista” mientras la acusa de conspiraciones y de promover invasiones.
Machado, por su parte, se ha consolidado en los últimos dos años como la líder de la oposición en términos de apoyo popular, según encuestadoras como Datanálisis o Meganálisis.
Tras las presidenciales de 2024, pasó meses en la clandestinidad para evitar ser detenida por sus denuncias de fraude en los comicios en los que Nicolás Maduro fue proclamado ganador.
En diciembre pasado, salió del país para recibir en Oslo el Premio Nobel de la Paz, luego se trasladó a EE.UU, donde se reunió con el presidente Donald Trump, y desde allí anunció hace unos días su regreso “en pocas semanas” a Venezuela.
“Su eventual retorno pone a prueba el ámbito de las libertades en el sistema actual, que ya aprovechan miembros de su partido Vente (Venezuela) y otras organizaciones”, dijo a EFE el politólogo y profesor universitario Guillermo Tell Aveledo.
El experto destacó también la reanudación del activismo político en el país, con la reaparición de dirigentes que permanecían en la clandestinidad y recientes movilizaciones de estudiantes en las calles, un espacio que había quedado cercenado tras las más de 2.400 detenciones poselectorales de 2024.
