Billy Leon Kearse fue ejecutado este martes 3 de marzo en Florida. Había sido condenado por matar a un policía durante una parada de tráfico en 1991, y con su ejecución, Florida suma ya tres penas de muerte en lo que va del año, después de haber alcanzado el récord histórico de 19 ejecuciones en 2025.
El hombre, de 53 años, recibió una inyección letal a las 18:24 hora local en la Prisión Estatal de Florida, según informó el Departamento de Correcciones
El crimen: 14 disparos con el arma del agente
De acuerdo con los registros judiciales, el agente de Fort Pierce Danny Parrish detuvo a Kearse por conducir en sentido contrario en una calle de un solo sentido en enero de 1991.
Al no presentar una licencia válida, el oficial le ordenó bajar del vehículo e intentó esposarlo. Durante el forcejeo, Kearse le arrebató el arma reglamentaria y disparó 14 veces, impactándolo nueve veces en el cuerpo y cuatro en el chaleco antibalas, según la fiscalía.
Un taxista que escuchó los disparos solicitó ayuda por la radio del agente. Parrish fue trasladado a un hospital, donde murió. La policía utilizó la información de la matrícula solicitada durante la detención para arrestar a Kearse en su domicilio.
Condena a muerte y revisión judicial
Kearse fue condenado por asesinato en primer grado y robo con arma de fuego en 1991. Posteriormente, la Corte Suprema de Florida determinó que el jurado no recibió información específica sobre circunstancias agravantes y ordenó una nueva sentencia.
En 1997 volvió a ser condenado a muerte y permaneció en el corredor de la muerte desde entonces.
Horas antes de la ejecución, la Suprema Corte rechazó su última apelación sin emitir comentarios. La Corte Suprema de Florida también había denegado recursos previos.
Las últimas palabras de Billy Leon Kearse
Antes de recibir la inyección letal, Kearse pidió perdón a la familia del agente.
“A su familia, le pido disculpas sinceras por lo que hice. No hay manera de que pueda compensarlo jamás”, declaró.
Más de una docena de familiares y agentes de policía presenciaron la ejecución. Según testigos, se estremeció brevemente tras la administración de las drogas y dejó de moverse minutos después. Un médico ingresó posteriormente a la sala y lo declaró muerto.
En Florida, las ejecuciones se realizan mediante un protocolo de tres fármacos: un sedante, un paralizante y un medicamento que detiene el corazón.
Yahoo

