La circunvalación de Baní, provincia Peravia, construida a un costo de 7,700 millones de pesos para mejorar la conectividad con las 10 provincias de la región sur, ha sido objeto de cuestionamientos debido a la cantidad de accidentes ocurridos desde su inauguración en agosto de 2025 y agrietamiento en una de sus entradas.
Esta obra fue diseñada durante la administración del expresidente Danilo Medina mediante el Plan Operativo Anual (POA) 2019. En noviembre del 2020 el Gobierno inició el proyecto. Se trata de una vía de 19.8 kilómetros de longitud de solo dos carriles con 17 puentes.
Su importancia era indiscutible, pero distintos sectores banilejos debatieron durante más de 30 años si su construcción se haría por la parte norte o sur del municipio. Finalmente se hizo por la parte sur.
En noviembre del 2020 el Gobierno inició el proyecto bajo la responsabilidad de la compañía Equipos y Construcciones del Cibao SRL (Ecocisa) y el Grupo Estrella. Se trata de una vía de 19.8 kilómetros de longitud con 17 puentes de dos carriles: uno norte sur y otro sur norte, pero con una anchura en los puentes de cuatro carriles, dos en ambas direcciones.
Teodoro Tejada, expresidente del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia), le tocó auditar el proyecto desde el punto de vista de la ingeniería.
A pesar de los beneficios que representa la obra, Tejada, afirmó que el principal problema de la circunvalación se encuentra en su concepción inicial, en su diseño inadecuado para un flujo de vehículos que transitan hacia y desde la región.
"Nunca debió construirse de dos carriles. Las circunvalaciones están diseñadas para descongestionar el tránsito urbano y deben tener mayor capacidad, esa circunvalación es excluyente", afirmó.
Sostuvo que muchos de los accidentes registrados en la vía se deben al irrespeto de las señales de tránsito y al exceso de velocidad.
También advirtió que existen curvas verticales que dificultan la visibilidad del conductor, lo que aumenta el riesgo cuando se realizan maniobras indebidas. Uno de los problemas más preocupantes, según el expresidente del Codia, es que residentes de comunidades cercanas han retirado partes de las barandas de protección para acceder directamente a la carretera.
Estas entradas improvisadas representan un peligro considerable, ya que la vía está diseñada para circular a alta velocidad. "Cuando se quitan las barandas y se entra de forma transversal a la vía, se producen los principales accidentes, debieron contemplar accesos legales y seguros para la gente porque si usan las entradas ilegales es porque necesitan tener acceso", explicó.
El especialista considera que esto refleja que la obra fue concebida como una circunvalación "excluyente", sin suficientes accesos para las comunidades cercanas que tienen derecho a circular por la vía, y más por la cantidad de banilejos que trabajan o estudian en el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo.
Diario Libre realizó un recorrido y contó 14 cruces ilegales e inseguros, algunos de los cuales fueron creados por el retiro de parte de las barandas por pobladores.
La situación ha dejado un saldo de al menos 11 fallecidos en los casi 20 kilómetros desde que la vía se puso en operación en agosto de 2025.
También hay tramos de 100 y más metros donde los constructores no instalaron barandas de protección a pesar de que algunos tienen taludes de hasta ocho metros de altura.
Velocidad
Con respecto a la alta velocidad que se conduce por el lugar, aunque la señalética indica un máximo de 100 kilómetros por hora, hay conductores que van a más e inobservan la doble raya amarilla, que es una especie de muro invisible por donde no se debe rebasar.
Asimismo, han surgido cuestionamientos sobre grietas en algunos tramos de la vía. No obstante, Tejada aseguró que estos casos no representan fallas estructurales del proyecto.
Debate sobre la calidad de la construcción
También han surgido cuestionamientos sobre grietas en algunos tramos de la vía. No obstante, Tejada asegura que estos casos no representan fallas estructurales del proyecto.
Según explicó, las irregularidades observadas se produjeron en un tramo de unos 50 metros en la rampa de subida de la vía en dirección sur-norte luego de las intensas lluvias de la tormenta Melissa.
Se atribuyó la situación a las precipitaciones intensas en zonas cercanas a ríos secos, donde el volumen de agua superó las condiciones habituales consideradas en el diseño. Otros profesionales de la construcción entienden que en el lugar se utilizó material inadecuado, poco compacto en el terraplén.
La situación fue corregida por la empresa constructora y hasta ahora no se ha registrado ningún otro fallo estructural de la vía.
De acuerdo con el ingeniero Tejada, parte de la obra fue ejecutada por la empresa constructora Estrella, a la que califica como una de las firmas de mayor calidad en ingeniería del país.
A su juicio, el incidente estuvo más relacionado con factores naturales y drenaje que con deficiencias en los materiales o en la construcción.
Posibles soluciones
Entre las medidas para mejorar la seguridad, el ingeniero planteó varias alternativas:
Ampliar la circunvalación a cuatro carriles, dos por sentido, como solución estructural definitiva.
Instalar separadores o pequeños muros de seguridad que impidan los rebase indebidos.
Construir accesos formales, como distribuidores o vías marginales para las comunidades cercanas.
Incrementar la presencia de autoridades de tránsito para hacer cumplir las normas.
Tejada insistió en que, al tratarse de una infraestructura ubicada en el entorno del municipio de Baní, es necesario que las autoridades consideren mecanismos que permitan a la población utilizar la vía de forma segura.
"Las circunvalaciones deben ser inclusivas. Hay que facilitar accesos organizados para evitar que las personas sigan entrando de manera ilegal, pero también hace falta mayor conciencia de muchos conductores que no respetan el límite de velocidad".

