La ciudad de Toronto, la más poblada de Canadá, alcanzó este lunes su vigésimo tercer día consecutivo con temperaturas por debajo de los 0 grados centígrados, el periodo más prolongado desde 2015.
Esta persistente ola de frío ha tenido efectos visibles en el entorno natural, entre ellos la congelación de una cuarta parte del lago Ontario, situado frente a la ciudad.
Durante el fin de semana, Toronto volvió a experimentar frío extremo. Los termómetros descendieron por debajo de los -20 grados centígrados y la sensación térmica llegó a aproximarse a los -35, lo que reforzó las advertencias de las autoridades meteorológicas.
Este lunes, el Servicio Meteorológico de Canadá alertó nuevamente sobre una sensación térmica mínima cercana a los -30 grados centígrados. No obstante, los pronósticos indican un posible alivio en los próximos días, con temperaturas más acordes a la época e incluso con valores que podrían situarse ligeramente por encima del punto de congelación.
Un fenómeno poco común desde 2015
La última vez que Toronto atravesó un periodo tan prolongado de temperaturas bajo cero fue en 2015, cuando se registraron 32 días consecutivos en esas condiciones. Aun así, el récord histórico de la ciudad sigue siendo muy superior: 42 días seguidos por debajo de 0 grados, marca alcanzada en el año 1879.
El área metropolitana de Toronto alberga a más de seis millones de personas y es una de las principales urbes de Norteamérica, por lo que estos episodios de frío extremo suelen tener un impacto significativo en la vida diaria y la infraestructura urbana.
AP
