México.- La mayoría de las personas que trabajan en Uber en América Latina atraviesan algún tipo de dificultad económica, tienen deudas y no cotizan en la seguridad social, según un estudio realizado por la propia empresa con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en ocho países de la región.
El 88 % de los conductores aseguraron no tener seguridad financiera, un 54 % por tener condiciones laborales inseguras y un 34 % por estrecheces económicas.
Además, el 75 % dijeron vivir con deudas, de acuerdo con los datos de la investigación. Solo el 30 % de quienes trabajan en Uber en la región cotizaban en un sistema de pensiones en el momento de hacerse la encuesta, que fue en 2024 y recabó información de más de 13.700 personas en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, República Dominicana y México.
En promedio, los conductores trabajan durante 19,3 horas semanales e ingresan 7,3 dólares por hora sin tener en cuenta los costes operativos como la gasolina, aunque esta cifra oscila de los 9 dólares que se cobran en países como Argentina, Chile o Costa Rica hasta los 5 dólares que se perciben en Ecuador o República Dominicana.
Cerca de dos tercios de los conductores dependen de estos ingresos para cubrir necesidades básicas, asegura el BID.
“La plataforma ofrece inmediatez y liquidez, pero no necesariamente estabilidad”, analiza el Banco Interamericano, y agrega que este tipo de trabajos en plataformas funcionan “menos como una carrera y más como un amortiguador frente a los choques económicos o necesidades a corto plazo".
“Los conductores recurren a Uber durante recesiones, períodos de desempleo o crisis personales”, asegura.
AP
