El prospecto dominicano Carlos Lagrange sabe que es el centro de atención en el campamento de los Yankees, tanto por su potente brazo como por la vacante en el bullpen del club. El lunes, les contó a los fanáticos una historia impresionante con dos lanzamientos al capitán de los Yankees, Aaron Judge.
En su primera aparición en los entrenamientos, Lagrange se sentó en la goma con una tarea importante en su agenda y, como era de esperar, la tarde comenzó con Judge humillando al chico.
Lagrange pensó que sería aceptable estar por debajo de 100, marcando una recta de 99 en su intento de enfrentarse al rey de la primavera. Y fue aceptable. Después de todo, no hay marcador. Judge prendió fuego a la recta y salió del campo. Es el Jugador Más Valioso. No hay daño, no hay falta. Regresen al backfield y trabajen en ello para la próxima vez.
Luego vino el contraataque de Lagrange frente a Aaron Judge, a quien humilló con una impresionante bola rápida de 102.6 mph. Y, con dos strikes, Lagrange decidió que no podía irse sin demostrarle a Judge de qué estaba hecho. “No está de más hacer lo que sea para conseguir un defensor fuerte, sobre todo si se da de forma natural”, dijo Lagrange, quien se deshizo de Judge con bastante facilidad, añadiendo tres millas por hora a su recta y colocándola con precisión en la esquina interior baja. Un lanzamiento imbateable, sin importar quién bateara.
Con este tipo de lanzamientos, los Yankees harán todo lo posible para que Lagrange mejore su control antes de invitarlo a unirse al bullpen de forma permanente.
Judge sabe lo valioso que puede ser un lanzamiento como este con cierta consistencia y resistencia. Los Yankees, tendrán vacantes en el bullpen, y Lagrange demostró su predisposición a aprovechar esa oportunidad.

