AHORA MAS GRANDE Y AL MISMO PRECIO DE UNA PEQUEÑA

AHORA MAS GRANDE Y AL MISMO PRECIO DE UNA PEQUEÑA

miércoles, enero 21

Devoción a La Altagracia trasciende la frontera dominicana

 


La devoción por la Virgen de la Altagracia trasciende la frontera dominicana y, por diversas motivaciones, extranjeros la asumen como una de sus advocaciones favoritas que se manifiesta cada 21 de enero con peregrinaciones a su santuario de Higüey, provincia La Altagracia.


Este miercoles miles de dominicanos y extranjeros acuden a la Basílica a venerar a la madre de Dios, algunos a “agradecer favores recibidos”, en sacrificio por mejoría de la salud, la economía, por la solución de problemas familiares o simplemente por tradición o costumbre que se transmite de generación en generación.


Haitianos, puertorriqueños, arubeños, curazoleños, españoles, estadounidenses y de otras nacionalidades tienen por costumbre acudir al santuario construido durante 17 años e inaugurado por el entonces presidente Joaquín Balaguer, devoto de la virgen, el 21 de enero de 1971 bajo el mandato del primer obispo de la diócesis, monseñor Juan Félix Pepén, fallecido en julio de 2007.