El Poder Judicial de Perú condenó al expresidente Pedro Castillo a 11 años, 11 meses y 15 días de prisión por el delito de rebelión, luego de que intentó disolver el Congreso y establecer un gobierno de emergencia en diciembre de 2022. La Sala Penal determinó que Castillo cometió un grave atentado contra el orden constitucional, desestimando la defensa que argumentaba persecución política. La sentencia incluye además la inhabilitación para ejercer cargos públicos.
La resolución judicial también estableció penas para exministros vinculados en el intento de golpe de Estado.
