Viendo el sorteo de novatos realizado por Lidom este miércoles, uno se da cuenta de que hay un movimiento llamativo a lo interno de los equipos. Es fácil notar la ausencia de figuras que dominaron los últimos diez años, y la suma de mucho personal joven que actualmente opera en los departamentos de “operaciones de béisbol”.
En cuanto a movimientos de figuras, vimos a Ángel Ovalles, quien fue gerente general de las Águilas Cibaeñas los últimos cuatro años. Se disgustó con el equipo de Santiago y ahora es jefe de los verdes, en San Pedro. A su izquierda estuvo sentado otro conocido, Manny García, quien anteriormente había sido gerente del mismo equipo y también dirigente de las Águilas.
Los Toros tuvieron un cuerpo de jóvenes liderados por Jesús Mejía, su gerente general, quien irá a una temporada invernal de retos, pues no le ha ido bien en los dos primeros torneos. De hecho, el club no ha clasificado al Round Robin por cuatro temporadas seguidas, y eso es “terrible” en Lidom y en cualquier liga. Mejía estuvo acompañado de muchos jóvenes, y señaló el dato de que su dirigente será Víctor Estévez, ex mánager del Escogido.
Precisamente en la mesa del Escogido estuvo su nuevo gerente, el ex grandes ligas Carlos Peña (y ex liceísta), acompañado de muchos jóvenes. El dirigente rojo lo será el boricua Alex Cintrón.
El Licey tiene ahora mucho personal técnico, pues aparte de su experimentado gerente Audo Vicente, cuenta con Félix Peguero y sigue allí Rafael Mateo, un veterano de casi todos los equipos. El grupo de los Gigantes lo encabezó Jeylon Pimentel, un antiguo miembro de operaciones del Escogido. La gerencia general ahora descansa en el presidente del club, Alfredo Acebal Rizek, en un experimento tipo “viejos tiempos”.
Y las Águilas fueron encabezadas por su jefe de operaciones René Francisco, su gerente Gian Guzmán, más el colega Kevin Cabral y otros “muchachos”.
El equilibrio
¿Este acontecimiento es positivo, es bueno para la Lidom, o tiene sus periquitos? Dicen que desde que se instauró este sistema hace 25 años se ha producido un “equilibrio” en la liga, pero esto pudiera ser ciencia ficción.
¿Por qué? Porque en ese largo período los títulos de campeón se han dividido de la forma siguiente: Licey 8, Águilas 6, Escogido 5, Gigantes y Toros 2, Estrellas 1.
Es decir, son 24 torneos: 5 coronas para los que “ganan poco”, 19 para los que ganan mucho. De 24 torneos, tres clubes han ganado el 21 %, los otros tres el 79 %. ¿Equilibrio? Habrá que revisar ese “asunto”.
Algunos dicen que, fruto de este draft, los equipos “débiles” asisten con más frecuencia a playoff, y eso pudiera ser cierto. Pero, eso necesita ser definido en base a la realidad.
Los haitianos
Es bueno que los dominicanos se vayan acostumbrando a nuevos apellidos en algunas actividades de la vida nacional. Por ejemplo, en el béisbol, pues hace tiempo que las familias cuyos hijos han nacido en territorio dominicano han visto también este deporte como una oportunidad de crecimiento.
Por eso hay peloteros con apellidos de “origen haitiano”, como sucede con varios de los seleccionados ahora. Por ejemplo, dos infielders: Juan Madé y Felnin Celestén, que naturalmente nada tienen que ver con nuestra cultura.
Jesús Madé, escogido por el Licey, es nativo de San Cristóbal, y Celestén, de los Toros, nació en Guaymate, La Romana.
El jugador
Sobre este infielder, Celestén, dice su registro que juega shortstop, mide 6 pies 1 pulgada, batea a las dos manos y tira a la derecha. Fue firmado por los Marineros de Seattle hace dos años.
Este año jugó en Clase A y Clase A Fuerte, y en 383 turnos tuvo promedio de .285, con 5 jonrones, 55 empujadas, 20 robos en 33 intentos. Recibió pocas bases por bolas (37) y se ponchó 96 veces, muy mal eso.
Notas de MLB
Anthony Rizzo anuncia su retiro a los 36 años de edad. No consiguió contrato para esta campaña, así que perdió entusiasmo en forma obligada. En su carrera disparó 303 jonrones, promedio de bateo de .261, y ganó 4 Guantes de Oro
